Edomex

Detienen al sexto implicado en el crimen del "Niño Montessori"

Carlos Eduardo fue sustraído por sus captores el 14 de febrero de 2013 de las instalaciones del Colegio Montessori de Toluca.
jueves, 23 de septiembre de 2021

TOLUCA, Edomex. (apro).- A ocho años del secuestro y asesinato de Carlos Eduardo, entonces alumno del colegio Montessori de Toluca, fue detenido Emiliano “N”, sexto implicado en los hechos, pero sigue prófugo Erik “N”, el quinto detenido que fue puesto en libertad por la jueza María Alejandra Carrillo.

La captura, este jueves, respondió a la orden de aprehensión que giró el Juzgado de Control del Distrito Judicial de la capital mexiquense, por la causa penal 1026/2013 relacionada con el delito de secuestro agravado con complementación típica y punibilidad autónoma por haber causado la muerte de la víctima, quien al momento de ser asesinado tenía 16 años de edad.

El detenido es hijo de Emilio y hermano de Silverio, ambos presos en el Centro de Prevención y Readaptación Social “Santiaguito” de Almoloya de Juárez, sentenciados por el mismo caso, aunque sigue prófugo Erik “N”, quien fue capturado en septiembre de 2017 y liberado en octubre 2019 por la jueza María Alejandra Carrillo García.

Contra este último se libró nueva orden de aprehensión tras reponerse el proceso; la familia de la víctima está en la intención de que se emita una ficha de Interpol que ayude a su ubicación, pero la pandemia ha frenado el trámite.

Carlos Eduardo fue sustraído por sus captores el 14 de febrero de 2013 de las instalaciones del Colegio Montessori de Toluca; las investigaciones y confesiones de los detenidos apuntan a que el menor fue lanzado vivo desde lo alto del Puente Calderón ubicado sobre la autopista Toluca-Ixtapan de la Sal.

Refirieron ante el juez que Emiliano “N”, de 30 años de edad, sometió al niño, lo mantuvo cautivo en la casa de su madre --desde donde también realizó llamadas telefónicas a los familiares del “Niño Montessori” para negociar el rescate-- y lo arrojó desde el puente.

Carlos Eduardo fue buscado por su padre y hermanos durante siete meses, hasta que localizaron su cuerpo en el Servicio Médico Forense de la entonces Subprocuraduría de Justicia de Tenancingo, donde sus restos se echaron a perder por falta de energía eléctrica en la cámara de refrigeración.

A partir de entonces, las autoridades comenzaron las investigaciones para dar con los responsables, pero Emiliano “N” abandonó la casa de su madre, donde radicaba, y desapareció.

Por el crimen ya compurgan una condena superior a 40 años de cárcel la señora Beatriz Alejandra Morales Sendo, a quien se atribuye la autoría intelectual, así como Margarito Salas Reyes, Emilio Victoria Rodríguez y Silverio Victoria Hernández.

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