Pide PAN a Ebrard vetar matrimonios gay

martes, 22 de diciembre de 2009

MÉXICO, D.F., 22 de diciembre (apro).- La presidenta del PAN capitalino, Mariana Gómez del Campo, solicitó al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, ejercer su derecho de veto para impedir que se consoliden las reformas que permiten a homosexuales contraer matrimonio y adoptar a menores.

         Acompañada de Norberto Solís, diputado del Partido Verde Ecologista, así como de varios legisladores de su partido, Gómez del Campo se presentó esta mañana en las oficinas del GDF, donde entregó una misiva para el mandatario local.

En su carta, la coordinadora de los panistas en la Asamblea Legislativa (ALDF) pide a Ebrard no publicar en la Gaceta Oficial las reformas a los códigos Civil y de Procedimientos Civiles, e impedir con ello que se concreten las modificaciones legales.

Asimismo, hace un reclamo al PRD por incumplir con un acuerdo en el que sólo se contemplaba la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero no la adopción.

De acuerdo con los panistas, Ebrard debe asumir “su papel de gobernar para todos y no ser dirigente partidista”, por lo que le exigieron que antes de publicar las reformas realice foros para consultar a expertos, así como someter a referéndum el tema.

Y más: lamentaron que el gobierno capitalino pretenda destacar en el mundo no sólo por estas reformas, sino por la pista de hielo y un árbol  gigante.

Durante la sesión ordinaria de este martes en la ALDF, Gómez del Campo aseguró que ya contaba con 19 de las 22 firmas de diputados requeridas para impulsar una  acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Por separado, la titular de la Consejería Jurídica, Leticia Bonifaz, descartó que el jefe de gobierno vete las reformas, debido a que no hay “razón jurídica” que proceda para ello, por lo que desestimó que prospere una controversia constitucional.

De acuerdo con la funcionaria capitalina, antes de que se presentaran en el pleno las reformas, los legisladores impulsores consultaron a la Consejería Jurídica si éstas no serían echadas abajo en la SCJN, además de que se revisaron las convenciones y tratados internacionales sobre los derechos del niño respecto de la identidad y filiación de los pequeños, que confirman que “no se vulneran las garantías de los menores que puedan ser objeto de una adopción”.

Sostuvo que de admitirse la controversia constitucional, la jefatura de gobierno defenderá las modificaciones legislativas impulsadas por la ALDF, mismas con las que concuerda Marcelo Ebrard.

En entrevista, la diputada Marcela Contreras (PRD) negó que hubiera un acuerdo previo entre panistas y perredistas.

“Se hablaría de acuerdo si ellos hubieran votado a favor de nuestra propuesta y nosotros presentáramos otra, pero nunca hicimos acuerdo con ellos, al contrario, los panistas siempre se manifestaron en contra de la iniciativa”, dijo.

Sobre la reacción de la Iglesia católica por la aprobación de las bodas entre personas del mismo sexo, Contreras admitió que los impulsores de las reformas ya se lo esperaban, pero también “hubiéramos querido que con el mismo furor que nos descalificó Norberto Rivera, el cardenal se hubiera expresado así para condenar las agresiones sexuales contra menores cometidas por curas”.

David Razú Aznar, el diputado que presentó la iniciativa, resaltó que a pesar de que las reformas cumplen con las especificaciones jurídicas, “no sabemos qué van a decidir los jueces, pero creemos que no habrá ningún problema; es más, en el asunto de la adopción, cabe recordar que antes de las modificaciones, los gays podían adoptar niños, sin necesidad de casarse”.

En tanto, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Placencia, calificó como un “importante avance en materia de derechos humanos” la aprobación de las reformas a favor de la comunidad lésbico-gay.

         González Placencia descartó que la adopción sea perjudicial para los menores, “siempre y cuando se protejan y garanticen sus derechos fundamentales.

         Consideró que lo realmente peligroso es la discriminación, por lo que hizo un llamado a la tolerancia y a respetar las uniones de personas del mismo sexo.

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