Inoperante, el sistema penitenciario vigente: CDHDF

lunes, 27 de diciembre de 2010

MÉXICO, D.F., 27 de diciembre (apro)- El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Placencia, aseguró hoy que las cárceles han dejado de funcionar como centro de readaptación para internos, en un claro indicio, subrayó, del fracaso del sistema penitenciario vigente.

Agregó que el “deficiente sistema procesal” en el país está planeado para internar y privar de la libertad a las personas.

Ejemplificó lo anterior con el caso del Distrito Federal, donde el delito se robo se disparó en 2003 “con la idea de que mientras más personas están en la cárcel menos personas delinquen afuera, lo que produjo la  sobrepoblación al 100 por ciento.”

Con base en datos de la Secretaría de Seguridad Pública  federal (SSP), Placencia dijo que actualmente existen en el país 428 centros penitenciarios --319 estatales, 91 municipales, y 10 en el Distrito Federal--, con una población de 222 mil 550 internos.

De esos, 205 registran una sobrepoblación de 40 mil 562 internos: esto es, que el 47% de los penales están sobrepoblados.

Durante la clausura del Diplomado Derechos Humanos en el Sistema Penitenciario, organizado conjuntamente con la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y el Instituto de Capacitación Penitenciaria, el presidente de la CDHDF explicó que la sobrepoblación en los penales obliga al personal técnico y de custodia hacer uso de la fuerza de manera lícita cuando es necesario.

Añadió que en los últimos años diversos estudios han exhibido que las cárceles no sirven para readaptar a las personas y en gran medida se convierten en espacios para refuncionalizar el delito”.

“Desde adentro se cometen ilícitos y se pone en riesgo no sólo a los internos que no están empoderados, sino al personal de custodia al quedar expuestos a las condiciones de violencia y corrupción”.

Según el ombudsman capitalino la experiencia ha demostrado que los presos “quieren trabajar”, pero acotó que la falta de ofertas de trabajo “remunerado y en condiciones dignas” dentro de la institución los orilla a ingresar a trabajos ilegales que si las ofrecen.

Plascencia comentó también que el delito no tiene nada que ver con la educación, el trabajo o la capacitación, sino con las carencias que hay afuera, “así la cárcel se convierte un espacio de supervivencia y la readaptación pierde sentido, sostuvo.

 

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