Plaza Mariana reconcilia a Rivera con Ebrard

jueves, 9 de diciembre de 2010

MÉXICO, D.F., 9 de diciembre (apro).- Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, develó hoy una placa que conmemora la primera etapa de la edificación de la Plaza Mariana, el complejo religioso comercial más ambicioso del país que se construye a un costado de la Basílica de Guadalupe.

Aparte de Ebrard, al acto asistieron el cardenal Norberto Rivera, arzobispo primado de México, y el empresario Carlos Slim, dueño del Grupo Carso, quien gratuitamente está construyendo la Plaza Mariana.

Durante el evento, le dijo Ebrard al cardenal:

“Estamos trabajando en equipo, y cuando se trabaja en equipo hay buenos resultados. El año entrante vamos a ver la obra concluida; ya te ponemos palomita.”

La construcción se realiza en un área de 30 mil metros cuadrados, que le regaló a la Iglesia Andrés Manuel López Obrador, cuando fungía como jefe del Gobierno del Distrito Federal.

La Plaza Mariana contará con modernos centros comerciales, un mercado, un centro de evangelización y una enorme área para nichos, los cuales ya se están vendiendo a los fieles desde hace años.

La Plaza Mariana también forma parte del llamado corredor turístico Zócalo-Basílica, un proyecto a largo plazo que pretende integrar al Centro Histórico de la ciudad con la zona de La Villa.

Durante algunos años, las autoridades de la Basílica de Guadalupe no iniciaban la construcción de la Plaza Mariana, argumentando que no tenían dinero para hacerlo, pese a que llevaban años recaudando donativos para la obra, cuyo monto económico se desconoce.

Ante esto, el gobierno capitalino, concretamente la delegación Gustavo A. Madero, empezó a hacer gestiones para quitarle a la Iglesia el terreno que le donó López Obrador y así recuperarlo para la ciudad.

Estas gestiones se realizaron en medio de un fuerte conflicto entre Ebrard y el cardenal Rivera Carrera, ya que éste realizó una campaña en contra de la legalización del aborto y de los matrimonios entre personas del mismo sexo que aprobó el gobierno del Distrito Federal.

Este año, gracias a Carlos Slim, el clero pudo finalmente iniciar la obra e impedir que Marcelo Ebrard le quitará los 30 mil metros cuadrados en los que se construye la Plaza Mariana.            

Y es ahora el propio Ebrard quien devela esta placa conmemorativa, en un acto en el que Iglesia y gobierno capitalino participaron conjuntamente, dejando atrás sus diferencias.

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