Protesta vecinal empaña apertura de línea 3 del Metrobús

martes, 8 de febrero de 2011

MEXICO, DF, 8 de febrero (apro).- En medio de protestas de vecinos de la delegación Azcapotzalco, el jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard inauguró este martes la Línea 3 del Metrobús.
    Con pancartas en contra de la construcción del Foro Estadio Azcapotzalco en 7.2 hectáreas de terrenos del Deportivo Reynosa y la Alameda Norte, un centenar de vecinos de Azcapotzalco bloqueó el recorrido del Metrobús a la altura de la estación Poniente 128.
    Y durante la inauguración en la estación Tenayuca, los inconformes con el hecho de que el gobierno capitalino ceda espacios públicos a la empresa Zigna Line, lanzaron gritos en contra del megaproyecto.
    Pese a los gritos de los manifestantes, Ebrard aseguró en su discurso que la obra de 17 kilómetros y 32 estaciones generó “muchas opiniones para el trayecto”, pero al final todo “se resolvió con el diálogo”.
    Luego aseguró que “quienes apostaron que no íbamos a inaugurar hoy, se equivocaron, ya que esto es en beneficio del interés de la gente”.
    Alrededor del mediodía, la movilización de los vecinos de Azcapotzalco obligó a los operadores del Metrobús a bajar a los pasajeros en la estación Poniente 134.
    La protesta coincidió con la solicitud que hicieron intelectuales a Ebrard, para que acepte sin condiciones la recomendación 01/2011 de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), en que se le pide suspender la construcción de la Supervía Poniente, otro megaproyecto concesionado a la iniciativa privada, y someter el tema a una consulta ciudadana.
     La carta, fechada el 30 de enero, está firmada, entre otros, por Margo Glantz, José Emilio Pacheco, Vicente Rojo, Cristina Pacheco, Alberto Castro Leñero, Horacio Franco y Carlos Payán.
    En la misiva, los intelectuales le recuerdan a Ebrard Casaubón que la recomendación de la CDHDF se emitió “después de una concienzuda investigación”, y reprobaron que sea una presunta pérdida económica lo que valore más el gobierno capitalino por encima de las violaciones a derechos humanos, cuando éstos “no se tasan con dinero”.
    En tanto, el Frente Amplio contra la Supervía denunció que este fin de semana fueron derribados un centenar de árboles en la zona natural protegida de La Loma.
    En contrapartida, ciudadanos que simpatizan con la Supervía se manifestaron frente a las instalaciones de la CDHDF por considerar que la recomendación del ombudsman local “viola el derecho al desarrollo de cientos de miles de ciudadanos”.

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