Pide Ebrard a Beltrones aprobar reforma política del DF

miércoles, 10 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, conminó al presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, a hacer uso de sus “buenos oficios” para concretar la reforma política de la ciudad y dotarla de una Constitución propia. Ebrard y Beltrones coincidieron en el acto de inauguración del Museo de las Constituciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el Centro Histórico, donde el legislador priista acudió como invitado especial. El mandatario local fue uno de los oradores del evento y al tomar la palabra afirmó que a 200 años de la creación del DF "en 2011 todavía no resolvemos que la Ciudad de México recupere, en primer lugar, su nombre, pues no somos un Distrito, somos la Ciudad de México, sus derechos plenos y se haga la Constitución de la Ciudad". Luego, dirigiéndose al presidente del Senado, dijo: "Aprovecho que está el senador Manlio Fabio Beltrones para invocar sus buenos oficios y ojalá esta reforma, indispensable para el futuro de la Ciudad de México, pronto sea una realidad y podamos tener aquí (en el museo) una sala o un área interactiva que nos diga cómo pasó la Ciudad de México de ser un Distrito, en 1824, a dejar de tener cualquier tipo de representación propia en 1928 y cómo en 2011 se resolvió, se organizó y se discutió que tuviera sus derechos plenos. Ya está, hasta donde entiendo, el espacio reservado”, dijo. Una vez concluido el evento, ambos fueron entrevistados por separado. Ebrard aseguró que existen condiciones para que este año se apruebe la reforma política del DF y sólo falta que haya voluntad política para concretarla. "Ya está la iniciativa en el Senado, como se lo dije al senador, y si hay discusión y voluntad, la sacamos antes de que termine el año, no veo ningún impedimento", afirmó el jefe de Gobierno. Advirtió que el principal obstáculo para aprobar la iniciativa que fue avalada por todos los partidos representados en la Asamblea Legislativa (ALDF) en 2010, es la iniciativa que planteó María de los Ángeles Moreno, presidenta de la Comisión del DF en el Senado. Dicha iniciativa propone convertir a la ciudad en una gran alcaldía con 20 departamentos político-administrativos. "Es un proyecto de los años noventa, previo a la elección del jefe de Gobierno, yo no veo una razón de fondo para oponerse, salvo razones políticas, que siempre ha habido en contra de la Ciudad", sostuvo Ebrard. Por su parte, Manlio Fabio Beltrones afirmó que se analizarán todas las iniciativas para la reforma política del DF, a fin de que este año quede lista. "Las iniciativas que se encuentran en la Cámara de Senadores para poderle dar a la Ciudad de México una calidad superior y legal como ciudad auténtica y no como el DF, serán estudiadas y estoy seguro que nos alcanza el tiempo como para hacer una reforma constitucional", apuntó el senador. Sobre si existen garantías para que la reforma sea aprobada en el próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso, que inicia el 1 de septiembre, Beltrones señaló que trabajarán por que así sea. "Nosotros trabajaríamos por ello, tratando de armonizar las distintas iniciativas que tenemos en el Senado de la República que, por cierto, no son coincidentes, más que la ruta que se debe seguir para construir una verdadera Ciudad capital", puntualizó.   Antecedentes de la reforma   La reforma política del DF fue avalada en 2010 por todos los partidos representados en la ALDF y la propuesta fue enviada en agosto del mismo año al Senado. La propuesta plantea modificar el artículo 122 Constitucional para darle un nuevo status jurídico al DF y convertirla en ciudad capital, impulsar su propia Constitución y lograr su autonomía económica y política, al tiempo que mantendría su carácter de sede de los poderes federales. Promueve dotar de autonomía a la Ciudad de México en su régimen interior y reconocer los derechos políticos plenos a sus habitantes. De igual forma, la ALDF se convertiría en un Congreso local. La reforma también contempla fortalecer a las delegaciones como instancias al servicio de la ciudanía y convertirlas en municipios.