Un "fracaso" el modelo de seguridad 'Diamante': CDHDF

miércoles, 19 de diciembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) calificó como un “fracaso” el modelo de seguridad denominado “Diamante”, por lo que urgió al gobierno de la ciudad a que valore la pertinencia de continuar con ese esquema que, dijo, “restringe derechos, exacerba controles de seguridad y no evita enfrentamientos violentos entre internos”. En un comunicado, la CDHDF manifestó su preocupación a la Subsecretaría del Sistema Penitenciario capitalino tras la muerte del interno Víctor Jesús Reséndiz Mendoza, ocurrido el pasado viernes 14 en el Centro de Readaptación Social Varonil Santa Martha Acatitla (Ceresova), después de una riña en el módulo de máxima seguridad “Diamante”. El organismo inició una investigación de oficio por la muerte del reo, causada por heridas de arma blanca, y urgió a las autoridades a colaborar con los visitadores que realizan la indagatoria. Recordó que el Ceresova se creó en 2003 con el objetivo de “albergar y administrar el tratamiento encaminado a la reinserción de adultos jóvenes con sentencias cortas, a quienes se les pueda brindar un tratamiento puntual”. Siete años después, agregó, dentro del centro penitenciario se habilitó el módulo “Diamante” para internos clasificados como de “alta peligrosidad”, con una capacidad para 856 personas en cuatro zonas, cada una con tres niveles. El tratamiento de reinserción en dicho módulo consiste en la restricción de derechos de los internos, y se señalan como los más importantes el “derecho a una visita familiar e íntima sólo una vez por semana, que debe ser programada de lunes a viernes, previa revisión y autorización del Consejo Técnico Interdisciplinario”. Otra medida de corrección consiste en no salir de su estancia, “excepto cuando tienen actividad técnica programada o visita, siendo conducidos individualmente por personal de seguridad. A la visita no se le permite el ingreso de ningún tipo de alimentos y debe pasar varios controles de seguridad antes de llegar a ver a sus familiares”. Una más es la limitación a los servicios médicos, “además de contar con estándares de seguridad cuya finalidad es impedir acciones violentas y con ello garantizar la vida, integridad y salud de las  personas que se encuentran alojadas en este espacio”. En 2011, la CDHDF publicó el “Informe especial sobre el derecho a la salud de las personas privadas de la libertad en los centros de reclusión del Distrito Federal 2010-2011”. En ese documento se señalaba que pese a que el Ceresova contaba con la mayor parte de los servicios requeridos en el manual de organización de las unidades médicas de los centros de reclusión, operaba “sin contar con la autorización sanitaria de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), además de de una falta generalizada de instrumental médico”. En su informe, la CDHDF documentó que 75% de las personas segregadas en el módulo “Diamante” o de alta seguridad que estaban enfermas “no recibió atención médica”. De acuerdo con el texto, “las quejas investigadas por la CDHDF revelan una situación particularmente difícil para los internos del módulo de máxima seguridad ‘Diamante’, discriminados en su acceso a los servicios médicos y a la atención especializada cuando la requieren”. Tras la muerte de Reséndiz Mendoza, interno del área restringida del Ceresova, este miércoles la CDHDF cuestionó la pertinencia de continuar con ese módulo de seguridad, toda vez que, subrayó, “los actos violentos registrados la semana pasada, aunado a las condiciones antes expuestas, dan como resultado el fracaso de ‘Diamante” como modelo de seguridad en el Ceresova”.

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