Supervisión de Línea Dorada fue "de escritorio": IPISA

miércoles, 9 de abril de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La construcción de la Línea 12 del Metro fue supervisada, pero sólo “en el escritorio”, con los planos y los documentos que el consorcio constructor –ICA, Carso y Alstom– presentó al Proyecto Metro del Distrito Federal (PMDF). “No estuvimos en la obra, simplemente la verificamos en el escritorio, que estuviera en la normatividad de construcción”, aseguró Luis Bernardo Rodríguez, representante de la empresa Integración de Procesos de Ingeniería (IPISA). Ante integrantes de la Comisión de Investigación de la Línea 12 de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), el especialista informó que la obra electromecánica y civil cumplió con la normatividad nacional e internacional. Sin embargo, aclaró que a la empresa no le correspondió supervisar el sistema de vías, por ello, no pudo detectar ninguna falla. “Nosotros no vimos nada de vías, balastos, rieles ni puesta en marcha, sólo vimos obra civil para que empezara a trabajar el consorcio”, dijo. IPISA, empresa mexicana, firmó un contrato con el gobierno capitalino el 26 de enero de 2009 por 145 millones de pesos para supervisar el proyecto ejecutivo de la obra. En cuanto a la obra civil, fue supervisada por las empresas LITSA, IAPSA e ITSA, a quienes el gobierno de la ciudad pagó 240 millones por el contrato. Entre los alcances del contrato de IPISA, explicó su representante, estuvieron la revisión de estudios preliminares, anteproyecto y proyecto de arquitectura e ingenierías; mientras que en lo electromecánico tuvieron que supervisar los sistemas operativos, de vías, de energía eléctrica, instalaciones mecánicas, señalización, mando centralizado, telecomunicaciones, sistemas de peaje y de pilotaje automático; así como la coordinación de las supervisiones de obra civil. Rodríguez detalló que como parte del proceso de supervisión “las veces que fue necesario” regresaron los trabajos que el consorcio les reportaba. El especialista confirmó que el proyecto ejecutivo de la obra se elaboró cuando ésta ya había arrancado, versión que coincidió con la del director del Sistema de Transporte Colectivo, Joel Ortega. Sin embargo, argumentó que en obras de esta magnitud “no es común que se esperen las empresas a que se termine el proyecto”. Sobre la versión de que la línea estuvo “mal diseñada” y con “curvas caprichosas” que hoy presentan desgaste ondulatorio –como también lo señaló Ortega Cuevas en su comparecencia ante la ALDF–, el representante de IPISA explicó que el trazo fue estudiado “desde la ingeniería básica” y fue “elaborado, aprobado y firmado” por el mismo STC, entonces dirigido por Francisco Bojórquez. “Si las curvas son caprichosas, ellos las avalaron”, reiteró. Agregó que cuando la supervisora fue contratada el trazo ya estaba aprobado. “Nuestro contrato empezó en enero de 2009, el proyecto ya existía… Nuestra labor era revisar que la normativa de la curva cumpliera con lo que dijo el Metro y estaba totalmente dentro de la norma nacional e internacional… a nosotros sólo nos dieron la ficha técnica, nos dieron el trazo definitivo y lo que hicimos fue revisar que el consorcio que hizo el proyecto, checara con la normatividad”, explicó. Los diputados cuestionaron a los supervisores si estaban enterados de las fallas que hubo desde antes de la inauguración, a lo que respondieron: “Nunca supimos ni avalamos que la situación fuera tan grave. Desde el punto de vista civil todo cumplía con la normativa, para nosotros la norma se cumplió y está funcionando bien”. El que autorizó, dijo el representante de IPISA, fue el Proyecto Metro. “Nosotros solo validamos y simplemente verificamos que la obra esté diseñada conforme a los estándares de calidad y normatividad”, detalló. Los representantes de las empresas supervisoras comentaron que a más de un año de la inauguración de la Línea 12, “hay una piedra que no deja cerrar la puerta del contrato, que es la controversia que tiene el consorcio con el gobierno del DF”. Ingenieros ayudarán a diputados Jorge Gaviño, presidente de la Comisión de Investigación de la ALDF, informó que el Colegio de Ingenieros de Civiles de México (CICM) y la Asociación Mexicana de Ingeniería de Transportes (AMIT) auxiliarán a los diputados para analizar las contradicciones técnicas expuestas en las comparecencias de funcionarios, exfuncionarios y empresarios. El legislador explicó que el apoyo técnico de estas asociaciones civiles no tendrá ningún costo para la ALDF pues se hará por convenio institucional. Detalló que los especialistas trabajarán de manera “profesional, imparcial, objetiva y ética” y servirán como base para preparar el informe final que dará la comisión especial al término de las comparecencias. Desde que se dio el cierre parcial de la Línea Dorada, han comparecido ante la ALDF el exdirector del PMDF, Enrique Horcasitas, el actual director del STC, Joel Ortega, y su antecesor, Francisco Bojórquez; los representantes de ICA, Carso, Alstom y CAF, así como las empresas supervisoras. En tanto, en la Cámara de Diputados se aprobó la creación de una comisión especial para investigar la utilización de recursos federales para construir la Línea 12 del Metro. Silvano Aureoles, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), informó que esta comisión tendrá facultades para citar a comparecer a funcionarios y representantes de empresas para que expliquen el caso. La propuesta para crear esta comisión fue hecha por el PRI y es posible que sea este partido quien la presida.