Regresa la calma a San Bartolo Ameyalco; GDF justifica presencia policiaca

jueves, 22 de mayo de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Un día después del zafarrancho entre granaderos y vecinos, la calma regresó al pueblo de San Bartolo Ameyalco, en la delegación Álvaro Obregón. El número de granaderos disminuyó, aunque siguen concentrados en las cercanías. Los helicópteros de la policía capitalina sobrevolaron la zona todo el día y la población retomó algunas actividades, pero se mantiene en alerta y en junta permanente --según sus usos y costumbres-- para decidir lo que vendrá en los próximos días. En las escuelas no hubo clases por temor a que continuaran los enfrentamientos. Las autoridades no quisieron exponer a los alumnos, luego de que ayer los policías entraron violentamente a los planteles. Algunas familias se quedaron en casas de sus parientes y muchos optaron por no ir a trabajar. De vez en cuando las campanas de la iglesia sonaron para llamar a los pobladores a reunión. La introducción de la tubería hidráulica como parte de la ampliación del Sistema Cutzamala, --la misma que ocasionó la presencia de la policía y la resistencia de los habitantes-- terminó la madrugada de este jueves, según informaron las autoridades delegacionales. GDF culpa a “piperos” El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, culpó a “los líderes piperos” de encabezar la protesta contra granaderos, que dejó un saldo de aproximadamente 115 personas heridas y al menos cinco detenidas. “Tenemos un compromiso con el tema del agua, y la verdad se evita tener miles de puntos de venta de pipas”, argumentó. En entrevista, luego de un acto oficial en la delegación Azcapotzalco, informó que habrá “acciones legales en estricto apego a la ley” contra al menos cinco probables responsables. Justificó: “Nosotros lo que hicimos fue conectar (al Sistema Cutzamala) beneficiando a 20 mil personas con este tramo de 250 metros para que puedan tener agua directa en sus llaves sin que se tenga que trabajar con pipas". Reiteró que hubo pláticas previas con los vecinos y que la mayoría estuvo de acuerdo con la obra. "La población sabía que se iban a realizar las obras, no había razón para que se dieran las agresiones en este sentido", dijo. Mancera Espinosa aseguró que la presencia policiaca fue a petición del jefe delegacional, Leonel Luna, y agregó que de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública, sólo hubo personas con lesiones leves y un policía que se mantiene en observación por los golpes recibidos. También el delegado de Álvaro Obregón responsabilizó a “los piperos” de encabezar la oposición a la obra y negó que ésta se haga para desviar el suministro del líquido. “Manipularon la información argumentando que el agua del manantial se iba a llevar a otro lugar, que se van a mezclar las aguas, cosa que es absolutamente falso”, sostuvo. Y repitió que hay pobladores que desde hace 20 años exigen que se instale una red hidráulica en la zona para beneficiar a 20 mil habitantes. Vecinos acusan intereses de delegado Habitantes de San Bartolo Ameyalco insistieron en que la verdadera intención de la obra hidráulica es desviar el agua del manantial hacia una zona de construcción residencial en la que, acusaron, tiene intereses particulares el delegado Luna Estrada. En una carta que difundieron entre el pueblo, comentaron que desde hace más de 12 años las autoridades delegacionales pretenden intervenir en el manantial para generar problemas entre los habitantes de San Bartolo y los de Ixtlahuaca y Torres de Tepito. En esas zonas se colocaron hace unos meses decenas de mantas exigiendo a Luna, Mancera y hasta al presidente Enrique Peña Nieto el suministro del Sistema Cutzamala, agregaron. “El problema es que el agua del manantial de San Bartolo está ya prometida por el delegado Leonel Luna para consorcios de Santa Fe”. Según los pobladores, desde el año pasado el conflicto se intensificó, al grado que tuvieron que poner un campamento permanente en el tanque de agua denominado Zacamulpa para evitar el ingreso de tuberías por donde se pueda extraer el líquido y desviarla a la zona comercial. El delegado, dijeron, firmó un oficio en el que se comprometió a abastecer las zonas de Torres de Tepito e Ixtapaluca y no tocar la tubería del manantial, además de que las excavaciones no irían más allá de esas dos calles. Sin embargo, el pasado 14 de febrero por la noche los trabajos en la zona avanzaron sobre las calles Cafeteros y Zacamulpa. Entonces los pobladores alertaron con las campanas de la iglesia y salieron para detener la maquinaria. Fue el primer enfrentamiento con los granaderos. Sobre el zafarrancho de ayer, los habitantes de San Bartolo denunciaron que en la calle Xochitla fueron detenidas alrededor de 12 personas, pero sólo tenían reporte de una que fue presentada a la agencia 50 del Ministerio Público, en el centro de la ciudad. Señalaron que una mujer fue sacada a bordo de una ambulancia y que hoy por la mañana apareció en la zona conocida como “La Coyotera”, con golpes y huellas de tortura. Y responsabilizaron directamente a Leonel Luna, Miguel Ángel Mancera y al jefe de la policía, Jesús Rodríguez Almeida, por lo que pudiera pasarle a la gente detenida, cuyo paradero aún desconocen. El diputado local y exjefe delegacional Eduardo Santillán exigió realiza de inmediato una investigación para definir las responsabilidades de las autoridades y, en su caso, de “los piperos” señalados como incitadores de los actos violentos. En un comunicado, anunció que para evitar que escale el conflicto, pedirá a la Secretaría de Gobierno realizar mesas de negociación con las partes involucradas. Y no descartó pedir la comparecencia de funcionarios públicos ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

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