Exigen liberación de cinco pobladores de San Bartolo Ameyalco

miércoles, 30 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- A través de la organización change.org, pobladores de San Bartolo Ameyalco, delegación Álvaro Obregón, lanzaron una campaña para exigir la liberación de cinco compañeros detenidos el pasado 21 de mayo, cuando intentaban detener las obras de un proyecto hidráulico que no cuenta con el aval de los habitantes del lugar. Con el hashtag #LibertadAlos5, publicaron una carta dirigida al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y al procurador capitalino, Rodolfo Fernando Ríos Garza, en la que destacan las arbitrariedades de la policía en el operativo realizado en aquella ocasión. “El saldo fueron cientos de personas heridas, jóvenes y niños con crisis nerviosa, y cinco personas detenidas arbitrariamente que al día de hoy se encuentran presas en el Reclusorio Oriente sin tener garantizado un debido proceso y el respeto a sus garantías individuales”, detalla la misiva. Luego de resaltar “la situación de autoritarismo y violación a la libertad de expresión”, los pobladores exigen al gobierno de la Ciudad de México y a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal “la libertad inmediata de los cinco pobladores de San Bartolo Ameyalco a través del desistimiento de la acción penal, ya que sus familiares y defensa legal cuentan y han descargado las pruebas necesarias para demostrar que son inocentes”. La carta fue reenviada a Héctor Serrano Cortés, secretario de Gobierno capitalino, y a Perla Gómez Gallardo, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. El pasado 21 de mayo,vecinos de San Bartolo Ameyalco se sorprendieron ante la intempestiva presencia policiaca en un centro comercial cercano. Los más de mil 500 uniformados iban con la orden de resguardar a los trabajadores y la maquinaria del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) que, por segunda ocasión, pretendían terminar la instalación de infraestructura hidráulica en la calle Camino al Viejo Mixcoac, como parte de la ampliación del Sistema Cutzamala. Decididos a defender su territorio y sobre todo el manantial que se encuentra en el poblado, en la parte alta de la delegación Álvaro Obregón, los habitantes se organizaron y formaron barricadas a las que prendieron fuego. Las autoridades justificaron que la obra era en beneficio de 20 mil personas que desde hace 20 años no tienen servicio de agua potable y se tienen que abastecer de pipas públicas y privadas. Señalaron a líderes “piperos” de encabezar el rechazo al proyecto. Sin embargo, los vecinos acusaron que la instalación de la tubería era para desviar el suministro del líquido hacia el complejo comercial de Santa Fe, donde aseguraron que el jefe delegacional, Leonel Luna, tiene intereses económicos. Añadieron que también se contaminaría el manantial que por años han cuidado como parte del patrimonio del pueblo y de donde se abastecen del líquido. Los accesos al pueblo fueron cerrados por la policía. Madres de familia corrieron para sacar a sus hijos de la escuela. Los establecimientos mercantiles bajaron sus cortinas y algunos habitantes reportaron el corte de energía eléctrica. La violencia comenzó cuando de uno y otro lado se arrojaron piedras, palos, botellas, tabiques y tubos. Incluso hubo proyectiles que cayeron de las azoteas. Los policías traían sus escudos y cascos, mientras que algunos de los vecinos llevaban el rostro cubierto, según fotografías y videos difundidos durante los disturbios. Patrullas y autos particulares fueron dañados. En entrevista con noticieros de radio, el secretario de Seguridad Pública de la capital, Jesús Rodríguez Almeida, informó ese día  que 15 policías resultaron lesionados, dos de ellos de gravedad. Asimismo, precisó que cinco personas fueron detenidas y 101 más resultaron lesionadas e los disturbios, por lo que fueron trasladadas a diferentes hospitales.

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