Violencia del Estado es más grave que rayar una pared, justifica Bloque Rosa

domingo, 6 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Integrantes del colectivo Bloque Rosa defienden las “formas de accionar” que se presentan en las manifestaciones, pues acusan que es “más grave” la violencia que ejerce el Estado contra las mujeres, las comunidades indígenas y activistas de la diversidad sexual. “Sabemos que es polémico y que puede escandalizar el que se dañe la propiedad privada, pero es mucho más grave lo que están haciendo las personas adentro del Senado al crear una Comisión de la Familia. Es mucho más grave que violen tus derechos humanos a que se atente contra la propiedad privada”, justifican en entrevista. Autodefinidos como movimiento “subalterno, periférico y disidente de transfeministas cuir” –“feminismo que lucha por todas las luchas”– consideran que “es más grave que se pierda una vida como la de Edgar Sosa –defensor de los derechos sexuales–, pues México es el segundo país más importante con problemas de homofobia. Es un problema estructural y es más grave que el Estado no haga nada por resolverlo y que siga habiendo estigmatización. Eso es mucho más grave que rayar una pared”. Agregan que es necesario “explicar cómo se usa la violencia porque es simbólica. No es equiparable la violencia que por omisión y acción el Estado está haciendo contra comunidades indígenas, a grafitear una pared. No hay que confundir el poder con el despliegue de sus fuerzas”. –¿Se desmarcan de los hechos violentos como romper vidrios de tiendas y bancos que suele haber en las marchas? –Hay que entender que hay diferentes maneras de accionar. Respetamos todas las formas de lucha. Nosotros no lo hemos hecho, pero entendemos que la violencia afecta al Estado y por eso surgen estas formas de expresar el coraje que sientes contra la injusticia. Bajo esta bandera defienden su participación en la XXXVI Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero, Intersexual (LGBTTTI) el pasado 28 de junio en la Ciudad de México. “Quisimos también decirle al gay: No te emociones porque hay más tiendas gay friendly, te siguen matando y no vas a tener justicia. Quisimos hacer un llamado a la memoria porque el movimiento LGBT no empezó siendo lo que es ahorita”, aseguran. En el contingente participaron 11 colectivos de distintas definiciones. Algunas personas llevaban mantas negras en las que se identificaron como anarquistas. Pararon en el Senado de la República y el Hemiciclo a Juárez. En ambos lugares, algunas personas con los rostros cubiertos lanzaron proyectiles que, según el Bloque Rosa, eran “globos con pintura vegetal y bombas de humo rosa”. Proceso.com.mx publicó la crónica titulada “Anarquistas llevan su orgullo a marcha gay y vandalizan Hemiciclo a Juárez”. El Bloque Rosa solicitó su derecho de réplica y, en entrevista, algunos de sus integrantes –quienes prefieren el anonimato– aclaran que respetan todas las formas de expresión: “Marchamos juntos como una manera de crear aliados y respetar su manera de organización. Pero no somos policías de los movimientos sociales y no vamos a criminalizar las maneras de accionar y de lucha de otros colectivos que tienen sus razones y motivos fundados en cuestiones filosóficas y movimientos políticos. La acción directa y la anarquía no son algo vandálico pues hay toda una ideología detrás de ello”. También mencionan su preocupación por la “criminalización a las mujeres que se defienden” como, dicen, ha sucedido en el caso de Yakiri Rubio, a quien definen como una “joven presa por defenderse de su agresor sexual ante la tentativa de homicidio”. El origen del Bloque Rosa se remonta a la participación de sus integrantes en el Centro Victoria de Derechos Humanos y en la marcha del 2 de octubre del 2013, según su propia explicación. A partir de entonces, dicen, organizan foros de discusión y conversatorios para impulsar la “educación popular”. Abundan: “Nos interesa seguir sumando gente, colectivos, formando redes. El llamado a la desobediencia civil se tiene que dar más grande, ir formando un movimiento más autocrítico y mucho más radical. Es más radical apelar al amor, la afectividad y la alegría que usar la violencia”. Rechazan “la criminalización de la protesta social” del gobierno de Miguel Ángel Mancera en el DF y alertan: “Vamos a seguir ocupando las calles y los espacios públicos porque estamos en una crisis terrible, económica, social y tenemos que visibilizarlo. Evidentemente vamos a afectar a algunas personas, pero tampoco estamos atentando contra ellos”. Por ello, reiteran el lema de su colectivo: “A defender la alegría y organizar la rabia”.

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