TÜV Rheinland certificó en 2012 los trenes de la Línea 12... ahora pide cambiarlos

lunes, 19 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Dos años y tres meses después de que la empresa TÜV Rheinland certificó la construcción de la Línea 12 del Metro y la operación con seguridad de los trenes, ahora recomendó al gobierno del Distrito Federal (GDF) cambiar los vehículos para evitar nuevos problemas cuando se reanude su operación. El 30 de octubre de 2012, la compañía alemana formó parte del consorcio certificador que avaló la puesta en marcha de la llamada “Línea Dorada”, a poco más de un mes de que terminara la administración de Marcelo Ebrard. Más de un año después, luego de que el director general del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC), Joel Ortega, anunció la suspensión de 11 de las 20 estaciones por cuestión de seguridad de los pasajeros, el 15 de marzo de 2014, el entonces director del Proyecto Metro, Enrique Horcasitas, aseguró en entrevista: “El organismo certificador TÜV son los que acreditan que se construyó bien y que los trenes operaban en seguridad”. Sin embargo, el pasado jueves 8 de enero, esa misma empresa –que participa en la supervisión del programa de rehabilitación de la línea-- sugirió a la Secretaría de Obras y Servicios capitalina “evaluar la posibilidad de cambiar el material rodante con una configuración de tren adecuada a la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México”. En un escrito que envió a la dependencia del GDF y a la Comisión Investigadora de la Línea en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) –misma que envió copia a los medios de comunicación--, la compañía aseguró que los trenes que contrató el Metro a la empresa española CAF tienen problemas que impactan “directamente” en el desgaste excesivo de ruedas y de rieles, pues existe “emparejamiento desfavorable”. Las conclusiones de su estudio aseguran que los trenes españoles FE10 no tienen “una configuración adecuada para operar la línea con costos de mantenimiento usuales y aceptables”. Aunque avaló la opinión técnica de la empresa francesa Systra, en el sentido de corregir los problemas detectados para contrarrestar el desgaste ondulatorio detectado, dijo que “de todas maneras el tren no cumple con el diseño de la vía para la Línea 12”. Y fue clara: “En términos de seguridad, se pueden hacer todas las modificaciones propuestas por Systra al tren actual, con el objeto de obtener una mejor inscripción en las curvas; en nuestra opinión, esto no resuelve completamente el problema (de) desgaste ondulatorio acelerado ni los esfuerzos generados sobre radios de curvas pequeñas”. Las observaciones En las dos cuartillas que incluyen la opinión técnica firmada por Guido Wallraff, gerente de Proyecto de TÜV Rheinland Rail Services México, y enviada a la Sobse, la empresa vislumbró “ciertos desaciertos en los modelos de vehículo”. Por ejemplo, descubrió “algunas otras equivocaciones e inexactitudes en los modelos, como son elementos colocados en una ubicación errónea y los valores de rigidez rotacional en la suspensión primaria fueron incorrectos". Apoyada en la valoración de Systra, previó que los problemas detectados en los trenes podrían generar impactos como desgaste excesivo en las ruedas y rieles, además de que no significaría la disminución en costos de mantenimiento y operación.