Encarcelan a quinto cómplice en el robo a joyería de Santa Fe

miércoles, 18 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó que detuvo a un quinto participante en el robo a la joyería Saks Fifth Avenue del centro comercial Santa Fe, el pasado 23 de enero. En un comunicado, informó que José Manuel Ochoa Armenta participó en el asalto al conducir una de las camionetas en las que los ladrones llegaron y abandonaron en el estacionamiento del centro comercial. Según la dependencia, Ochoa Armenta tiene antecedentes penales por robo con violencia, delito por el que fue sentenciado a tres años, 10 meses y 15 días en el Reclusorio Preventivo Sur. En junio de junio del 2011 salió libre. Tras su captura en calles de la colonia Ajusco, delegación Coyoacán, por parte de agentes de la Fiscalía Central de Investigación, el hombre quedó a disposición del juez 51 Penal del Reclusorio Preventivo Oriente, quien le dictó auto de formal prisión, como probable responsable de los delitos de robo calificado en pandilla, cohecho y ultrajes a la autoridad. El pasado viernes 13, la Procuraduría capitalina informó de ese mismo juez dictó auto de formal prisión contra Gustavo Ángel Nava Sevilla, Jonathan Alejandro Rosales Moncada, José Ulises Rodríguez López y Víctor Manuel Odel Hernández, por su participación en el robo de relojes y joyería de lujo. De acuerdo con las diligencias ministeriales, los detenidos fueron convocados por distintos sujetos, a quienes sólo conocen por su sobrenombre, para participar en un “jale”. En su declaración ministerial, José Manuel Ochoa Armenta dijo que los organizadores le entregaron dinero en efectivo para comprar una camioneta tipo Voyager color vino, la que debería conducir el día del robo. El día del atraco, los organizadores citaron a los cómplices en el centro comercial Santa Fe por la tarde para ubicar la joyería y localizar las rutas de escape. Se reunieron en una parada de autobuses cerca del centro comercial. Ahí subieron a las camionetas y recibieron instrucciones precisas, así como teléfonos celulares, mazos y bolsas de tela negra para cometer el hurto.