Ahora trabajador muere electrocutado en azotea de Liverpool Perisur

viernes, 20 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- A poco más de dos meses del asesinato de una empleada en Liverpool de Perisur, la tienda departamental se vio involucrada en otro deceso, esta vez un empleado de mantenimiento que murió electrocutado mientras revisaba el sistema eléctrico en la azotea. A diferencia de la vez anterior, en que directivos de la tienda trataron de encubrir el asesinato de Angélica Trinidad Romero, quien fue asesinada por su expareja en un baño de la tienda durante los días que se realizaba el programa “El Buen Fin”, en noviembre pasado, esta vez la tienda avisó de inmediato del accidente e informó que colaborará con las autoridades para esclarecer los hechos. De acuerdo con las primeras investigaciones, el empleado de una empresa contratista, identificado como Rogelio Núñez González, de 35 años, realizaba trabajos de electricidad en la tienda alrededor de las 11.00 horas y repentinamente se desvaneció. Presuntamente recibió una descarga eléctrica al maniobrar el cableado y aunque trataron de reanimarlo ya no respondió por lo que uno de sus compañeros alertó a los servicios de emergencia. Paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) llegaron en una ambulancia al centro comercial, pero el hombre ya había fallecido y sólo dieron fe de su muerte. Servicios Periciales y el Ministerio Público realizaron las primeras diligencias y se hizo el levantamiento del cadáver que fue llevado al anfiteatro de la Coordinación Territorial de Seguridad Pública y Procuración de Justicia COY-1 para practicarle la necropsia de ley. Por su parte, en un escueto comunicado, la tienda departamental confirmó el incidente y destacó que informó inmediatamente a los servicios de emergencia y a las autoridades correspondientes, quienes realizaron las diligencias de trámite. Asimismo, indicó que colabora con las autoridades para determinar las causas del hecho. El incidente ocurrió un día después de que en una tienda Liverpool ubicada en San Juan del Río, Querétaro, una empleada de 26 años que tenía entre 8 y 9 meses de embarazo, entró en labores de parto en los sanitarios de la tienda, sin ningún tipo de ayuda médica, lo que derivó en la muerte de su bebé. Según versiones del personal, la mujer se negaba a ser atendida pero la Dirección de Protección Civil afirmó que el personal de seguridad de la tienda le negó el paso a una ambulancia de la Cruz Roja y cuando llegó otra ambulancia privada llamada por la tienda, la bebé ya había fallecido.