Se mantiene discriminación y acoso contra comunidad lésbico-gay y trans

viernes, 6 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Pese al avance en las leyes y la cultura de los derechos de la población de lesbianas, gays, bisexuales y trans, en la Ciudad de México persiste discriminación y acoso en restaurantes, bares y hasta las escuelas, principalmente en las privadas. “En instituciones educativas –secundaria, preparatoria y universidad-- tenemos el mayor número de quejas (por discriminación) de lo que conocemos como orientación y preferencia sexualmente diferente a la heterosexual. Se ha centrado mucho en el tema de los estudiantes”, aseguró Jacqueline L´Hoist, presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred). Como ejemplo, mencionó que en las escuelas los alumnos les preguntan “¿a qué baño entran? Y en el Consejo decimos que mejor hagamos baños mixtos”. Aunque no mencionó número de quejas ni nombre de las instituciones educativas donde se han presentado casos de discriminación, explicó que algunas están en el proceso de investigación de la queja y otras ya han aplicado medidas para modificar la conducta denunciada. La funcionaria aclaró que no tienen quejas de discriminación en escuelas públicas pues su atención depende del gobierno federal y está fuera de su competencia. #DerechosLGBTCDMX Datos de Copred indican que después de la población indígena que vive en el DF, el grupo de varones gay y mujeres trans –transgénero, transexual y travesti— es el más discriminado. Incluso, 23% de las quejas que recibe el organismo corresponde a este grupo vulnerable. Tan sólo en el 2014 atendieron a mil 100 personas como presuntas víctimas de conductas discriminatorias. L’Hoist aseguró que este grupo tiene una gran cultura de demanda al respeto a sus derechos. Sin embargo, Clemente García Moreno, director general Agenda LGBT, dijo que sobre el conocimiento de los derechos del 1 al 10 “hay un 6 porque sabemos que existen, pero no sabemos cómo funcionan. Digamos que estamos de panzazo”. Por ello, esta asociación civil y el Copred presentaron la campaña #DerechosLGBTCDMX. El propósito es la difusión de nueve videos en las redes sociales, la página www.derechoslgbtcdmx.org y el canal de Youtube. En ellos, personalidades de la diversidad sexual explican el derecho a la orientación sexual, a la protección familiar, a la no discriminación, a la promoción de las personas LGBT, a la identidad de género para las personas trans, a la salud para personas con VIH, a la seguridad jurídica y a la personal, así como el derecho a la participación ciudadana. Además, implica la distribución de 20 mil trípticos en las 16 delegaciones. Las imágenes y las impresiones difunden las leyes y políticas públicas que se han aprobado en el DF desde 1999 a la fecha. Entre ellas: la tipificación como delito de la discriminación por orientación sexual, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el reconocimiento legal a la identidad de género, los protocolos de actuación policial para preservar sus derechos, así como los centros de atención legal y de salud, entre otros. García Moreno explicó que con la campaña pretenden “promover y difundir el marco jurídico que protege los derechos de esta población”, además de que las personas heterosexuales reconozcan que están obligadas a respetarlos. Esperamos, dijo, que “sirva como punta de lanza para impulsar todos las iniciativas que tenemos pendientes en el Senado de la República y que se repliquen en todos los estados del país”. Jacqueline L´Hoist, presidenta del Copred, y Clemente García, director de Agenda LGBT, coincidieron en que los casos de discriminación que se presentan aún en el DF se deben a “un asunto cultural y de educación” entre la sociedad capitalina. “Es una conducta sistemática y arraigada en la sociedad. Las personas que discriminan ya lo traen tan común que no se dan cuenta del ejercicio de la discriminación. Es la manera en que hemos sido educados en la casa y en la escuela”, dijo la funcionaria. El activista agregó que la educación de la no discriminación es “un gran pendiente” para el gobierno federal y sus políticas públicas.