Juez absuelve a Yakiri Rubio del delito de homicidio

jueves, 21 de mayo de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Yakiri Rubí Rubio Aupart, la joven acusada por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) de asesinar al hombre que la violó, imputación por la que estuvo presa dos meses y medio, obtuvo este jueves una sentencia absolutoria. Un año y cinco meses después de los hechos ocurridos el 9 de diciembre de 2013, el Juez 13 Penal de Delitos No Graves del Tribunal Superior de Justicia capitalino (TSJDF), Fausto Agustín Fabela Ayala, determinó que la mujer de 21 años, originaria del barrio de Tepito, es inocente del delito de homicidio en legítima defensa con exceso de violencia contra Miguel Ángel Ramírez Ayala, quien abusó sexualmente de ella e intentó matarla. La joven llegó hoy a los tribunales acompañada de su abogada, Ana Katiria Suárez, y sus familiares. Al enterarse del veredicto, dijo que debido a la experiencia que tuvo con las autoridades impartidoras de justicia, esperaba una decisión contraria a la de su libertad absoluta. El TSJDF confirmó la sentencia e informó que “en apego al artículo 420 del Código de Procedimiento Penales del Distrito Federal se ordenó la destrucción de la causa que dio lugar al juicio”. A través de un breve comunicado recordó que Yakiri Rubí fue consignada por el delito de homicidio calificado. Sin embargo, su defensa apeló y logró que la Quinta Sala Penal reclasificara el ilícito como homicidio en legítima defensa con exceso de violencia. El tormento de Yakiri Desde el 9 de diciembre de 2013, cuando sucedieron los hechos, el caso de Yakiri exhibió al aparato de procuración de justicia de la capital del país. Aquella tarde de lunes, la joven de 20 años iba a verse con su novia Gabriela en una tienda de conveniencia, cerca de la estación del Metro Doctores, en la colonia del mismo nombre. En el camino, los hermanos Miguel Ángel y Luis Omar Ramírez Anaya se le acercaron a bordo de una motoneta y le ofrecieron llevarla. Ella se negó, pero Miguel Ángel la amenazó con una navaja y le ordenó que se subiera. La llevaron al hotel Alcázar, ubicado en la calle Doctor Liceaga 143 donde, al parecer, ya conocían al agresor. Los dos hermanos la desnudaron, la manosearon y la golpearon. Miguel Ángel la puso contra la pared, le pegó en la cara y abusó sexualmente de ella mientras la amenazaba con la navaja. Ella, al tratar de defenderse, lo hirió en el cuello con la misma arma. El agresor alcanzó a huir, pero murió más tarde en un inmueble de la calle Doctor Jiménez. Luego se supo que tenía antecedentes penales. Agredida, Yakiri salió corriendo del hotel y pidió ayuda a unos policías quienes la llevaron a la agencia 50 del Ministerio Público. Cuando iba a hacer su declaración, llegó Luis Omar y la acusó de matar a su hermano. Entonces, el ministerio público cambió su papel de víctima y la señaló como presunta homicida. Dos días después, las autoridades la consignaron al penal de Santa Martha Acatitla. El 17 de diciembre recibió el auto de formal prisión del juez 68 penal. Durante los peritajes, se difundieron a través de algunos medios de comunicación numerosas contradicciones, entre ellas, que la joven conocía al agresor y que se hirió ella misma. Organizaciones civiles, defensoras de derechos humanos y agrupaciones de la comunicad lésbico gay realizaron varias marchas y plantones para exigir su liberación. Crearon el Comité Ciudadano para la Liberación de Yakiri, mismo que acusó a las autoridades ministeriales por no seguir los protocolos de actuación en casos de violencia sexual y si, en cambio, dedicarse a acreditar el homicidio. La joven denunció amenazas al interior del penal por supuestos familiares de su víctima y fue trasladada al reclusorio femenil de Tepepan. La polémica creció al grado de que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) presentó un recurso amicus curiae en favor de la joven. El lunes 3 de marzo de 2014, la Quinta Sala reclasificó el delito de homicidio doloso a homicidio “con exceso de legítima defensa”, considerado como no grave y con derecho a fianza --de 423 mil 800 pesos-- para seguir el proceso en libertad. El miércoles 5, tras una colecta en la que participaron hasta diputados locales y senadores, se logró juntar la cantidad para que una afianzadora otorgara la póliza que avalara el costo por reparación del daño. Alrededor de las 21:45 horas, ella salió del penal, de donde dijo: “Fue una experiencia mala” y acusó que fue juzgada “con visión machista”. Hoy, un año y dos meses después de salir de prisión, la joven obtuvo el oficio en el que el juez determinó su sentencia absolutoria.

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