Mancera rechaza que el AICM vaya a operar al mismo tiempo que el nuevo

miércoles, 2 de marzo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, rechazó la posibilidad de que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) pueda seguir en operaciones al mismo tiempo que la nueva sede aérea que construirá el gobierno federal en Texcoco. Contrario a la propuesta que en noviembre pasado hizo Andrés Manuel López Obrador –quien el pasado 22 de febrero lo acusó de estar con “la mafia del poder”– en el sentido de que ambas instalaciones podrían operar juntas, Mancera aseguró: “De ninguna manera podrían estar conviviendo los dos aeropuertos, dado que las rutas aéreas y por supuesto las aproximaciones colocarían en grave riesgo no sólo a la ciudad sino a toda la zona”. Explicó que “hay un estudio muy importante que echa por tierra a la convivencia conjunta entre el aeropuerto actual y el aeropuerto nuevo”, aunque no especificó quién hizo dicho análisis. Al presidir la Primera Sesión Ordinaria 2016 de la Asamblea General del Consejo Económico y Social de la Ciudad de México, Mancera Espinosa destacó los resultados del estudio que coordinó el mismo Consejo sobre la pregunta “Qué hacer si el aeropuerto se va de la ciudad? Una oportunidad para pensar nuestro futuro CDMX”. Con base en más de mil 276 entrevistas incluidas en el estudio, destacó la importancia de que el espacio donde actualmente opera el AICM se convierta en una “zona de desarrollo de alto alcance”. Mencionó como ejemplos Ciudad Universitaria, Santa Fe y la Central de Abasto, aunque reconoció que presentan “una gran problemática que nos ha costado mucho trabajo buscar que sea una zona óptima en el desarrollo urbano”. Y advirtió: “No queremos que suceda esto con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; 710 hectáreas están en juego, no se puede tomar una decisión apresurada, no podemos acompañar el planteamiento directo de la federación de que sea un apalancamiento nada más así porque sí”. Este proyecto, dijo, tiene varias implicaciones jurídicas, económicas, sociales y de desarrollo de la propia capital del país. “No es posible que hoy tengamos en Polanco el uso de suelo en 63 mil pesos el metro cuadrado y que el AICM esté colocado en 13 mil pesos. Es una contradicción contra lo que debiera ser o debió haber sido el desarrollo o la generación de riqueza del propio aeropuerto”, ejemplificó. No obstante, mencionó algunos elementos que, de entrada, deberán tomarse en cuenta: que sea un factor de desarrollo y bienestar social, que en el ordenamiento jurídico el uso de suelo y el plan de desarrollo urbanístico queden en manos del gobierno local. Además, dijo que se debe “blindar” el plan hidráulico de la zona en coordinación con el gobierno del Estado de México, con una inversión calculada en 19 mil millones de pesos. Mancera Espinosa agregó que en el proyecto que se decida para ocupar el espacio que dejará el AICM debe dar garantía laboral a quienes hoy trabajan en esa sede, además de ofrecer garantía de movilidad para los habitantes y visitantes. El funcionario habló de la garantía del derecho a la ciudad que incluya vivienda, movilidad, seguridad y medio ambiente y que el proceso de construcción del proyecto se hará de manera que “la comunidad esté informada, involucrada y que se lleve a cabo con absoluta transparencia”. Por último, Mancera Espinosa dijo que se requiere involucrar “a una participación mixta, tanto en el diseño de sus usos y de su destino, así como en las alianzas público-privadas para un desarrollo urbano y de ciudad efectiva”.

Comentarios