Alzas en cascada en la CDMX: licencias, verificación, multas, transporte…

lunes, 2 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno de la Ciudad de México aumentó el costo de distintos servicios y contribuciones como el refrendo vehicular, la licencia de conducir, la verificación y algunas multas de tránsito, la expedición de actas de nacimiento y de matrimonio; además de que para los próximos días prevé ajustar las tarifas del transporte público concesionado. Estos aumentos responden al ajuste en la inflación para 2017 que la administración capitalina calculó en 3.9%. En cuanto al ajuste al transporte, se deriva del aumento al precio de las gasolinas y el diésel que entró en vigor este domingo 1 de enero. Los aumentos fueron aprobados en diciembre pasado por la Asamblea Legislativa –a propuesta del gobierno de Miguel Ángel Mancera–, en las reformas al Código Fiscal del Distrito Federal. Así, respecto al costo de tener un automóvil y poder conducirlo, los aumentos fueron los siguientes: el refrendo vehicular anual para coches particulares pasó de 477 a 499, es decir, 22 pesos más; en tanto que para motocicletas subió de 299.50 a 311.50, o sea, 12 pesos. La expedición de placas subió de 618 a 642.70, lo que representa 24.70 pesos más. La renovación o reposición de la tarjeta de circulación varió de 274.80 pesos a 285.80, es decir, 11 pesos arriba. Además, la expedición de licencia tipo A para autos particulares y motocicletas, subió 29 pesos, al pasar de 725.50 a 754.50 pesos. Los habitantes de la Ciudad de México pagarán más por la verificación de su auto y por las multas vehiculares. El pago por la verificación vehicular será de 482 pesos, es decir, 12 más que el 2016; mientras que multas como circular en un día restringido subirán 45 pesos, de mil 720 a mil 765. Este cambio responde a que la unidad de cuenta –medida de valor que sustituyó al salario mínimo–, para la determinar sanciones y multas administrativas y conceptos de pago se actualizó de 71.68 a 73.57 pesos para 2017. Trámites en el Registro Civil Respecto al costo de trámites de identidad y estado civil, la expedición de un acta de nacimiento pasó de 325.60 pesos a 338.60, o sea, 13 pesos; mientras que las copias certificadas subieron de 62.13 a 64.61, es decir, 2.48 pesos más. Obtener un acta de matrimonio civil costará este año dos mil 193 pesos, lo que significa 84 pesos más que los dos mil 109 que costaba en 2016. Y si lo que desea es un acta de divorcio, costará mil 92 pesos, o sea, 42 pesos más que los mil 50 que costaba el año pasado. Y para obtener un acta de nacimiento por reasignación sexogenérica, las personas interesadas deberán pagar 8.40 pesos más, por el aumento de 210.40 a 218.40 pesos. De paso, los legisladores locales acordaron poner un impuesto a la prestación de servicios de hospedaje a personas físicas o empresas que funcionan vía internet, como Airbnb. Transporte, igual, pero más caro Este lunes, la Secretaría de Movilidad (Semovi) del gobierno capitalino informó que prevé un “ajuste” a las tarifas del transporte público concesionado para los próximos días, debido al alza de las gasolinas y el diésel y con el propósito de “garantizar la operación” de las unidades. Encabezada por Héctor Serrano, exsecretario de Gobierno, la dependencia no aclaró el monto que aumentará el servicio; únicamente dijo que el ajuste “será sólo para considerar el incremento al precio del combustible, a fin de garantizar la operación de las unidades” y sin la intención de “lastimar más los bolsillos de los capitalinos”. No obstante, no mencionó nada sobre el pendiente de mejorar el servicio, así como estado físico y mecánico de los cientos de vehículos que brindan ese servicio. La Semovi aclaró que todavía no define el porcentaje del incremento pues para ello, el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera instruyó a realizar reuniones con los líderes transportistas para llegar a un acuerdo en su operación. La dependencia descartó que el gobierno capitalino subsidie al transporte concesionado, ya que tuvo una reducción “considerable” en el presupuesto para 2017. Y concluyó al decir que “el gobierno de la Ciudad de México estará atento a los estímulos fiscales que el gobierno federal ha asegurado existirán”. El pasado 7 de noviembre, el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, aseguró que en el 2017 no aumentarían los impuestos –como predial, agua y nómina– ni habría nuevos gravámenes, pese al recorte presupuestal para la Ciudad de México. “He tenido una larga reunión y no vamos a subir los impuestos en la Ciudad de México… Únicamente vamos a tener las actualizaciones que marca la ley, pero hasta ahí”, aclaró.