Rafael Guerra, nuevo presidente del TSJ, ofrece justicia 'sin demora ni distingos”

lunes, 7 de enero de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez, ofreció trabajar para que este órgano imparta justicia “sin demora ni distingos”, con total transparencia y sin perder la ruta. En su discurso de toma de protesta ante el pleno de magistrados, Guerra aseguró que el desafío cotidiano para los integrantes del Poder Judicial local es ejercer con plena autonomía e independencia sus cargos y enaltecer los principios que lleva la investidura del juzgador. Acompañado de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, y el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Jesús Martín del Campo, sostuvo que en el TSJ existen principios y valores y que tienen el compromiso de actuar con transparencia. “Nuestra meta es que quienes imparten justicia no pierdan la ruta”, recalcó. Y llamó a los poderes Ejecutivo y Legislativo de la Ciudad de México a hacer juntos “lo que nos corresponde en estos tiempos”. Al referirse a los integrantes del Poder Judicial, el magistrado presidente aseguró que no sólo son “un notorio contrapeso”, sino más bien el reforzamiento social que implica que los magistrados, jueces, personal administrativo y empleados diversos “están para ayudar a aplicar la justicia pronta, imparcial y expedita” en la Ciudad de México. El papel de los juzgadores, reiteró, debe significarse por la formación profesional especializada, su alto contenido ético, honradez, honestidad y sensibilidad para alcanzar los fines más altos de la convivencia social. “Una sociedad que desconfía de sus impartidores de justicia está de antemano derrotada”, sentenció. Y de paso envió un claro mensaje: “El nombramiento de las y los magistrados será hecho preferentemente de entre aquellas personas que cuentan con el Servicio Civil de Carrera Judicial y que se hayan desempeñado como juez o jueza eficiente, probos y honorables”. Guerra subrayó que no es un hombre “de facciones ni conflictos”, y agradeció “la amistad” de los magistrados que lo antecedieron en el cargo: Álvaro Augusto Pérez Juárez, Edgar Elías Azar y José Guadalupe Carrera Domínguez. De igual manera, pidió el apoyo a los magistrados para “integrar juntos un tribunal plural e incluyente, en el que haya opiniones diversas que obliguen a revisar cada decisión en forma respetuosa y ordenada para que el órgano judicial tenga reconocimiento social”. Sobre los objetivos en su gestión, mencionó la implementación total de la oralidad en la ciudad, apostar a los medios de justicia alternativa como nueva cultura de mediación, y consolidar la infraestructura del Tribunal, con la ampliación de juzgados y salas de competencias nuevas. Al inicio de su discurso pidió a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, dar un “cordial saludo” al presidente Andrés Manuel López Obrador, “con la intención de que sus esfuerzos logren alcanzar un bienestar mayor para nuestros compatriotas”. El magistrado presidente del TSJ es identificado por su cercanía con el tabasqueño, pues lo asesoró durante el intento de desafuero en 2005. El pasado 9 de noviembre fue electo para desempeñar el cargo en el periodo 2019-2021.

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