Se amotinan en el tutelar de menores de Chiapas por segundo día consecutivo

martes, 27 de noviembre de 2001
Tuxtla Gutiérrez, Chis - Por segundo día consecutivo, internos del centro tutelar para menores infractores de Villa Crisol, se amotinaron para exigir mejoras a la alimentación y la no destitución de un funcionario del lugar hasta hoy sospechoso de estar detrás de la revuelta Cientos de elementos de la policía estatal de seguridad pública encabezados por el secretario de Gobierno, Emilio Zebadúa y el secretario de Seguridad, Mauricio Gándara, aunque no habían retomado totalmente el control del centro, removieron a los directivos del lugar para darle posesión al delegado de gobierno, Martín Ramos Castellanos e instalaron una nueva plantilla de custodios Una docena de guardias que vigilaban el centro Villa Crisol desde que inició la revuelta el lunes pasado, fueron trasladados por agentes de la policía judicial a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) para que rindieran su declaración sobre el incidente violento en el que poco más de 200 jóvenes quemaron documentos oficiales, destruyeron vehículos y demás áreas de entretenimiento del lugar Villa Crisol es el único centro tutelar para menores infractores del estado, alberga a unos 262 adolescentes, entre ellos 12 mujeres y depende del Instituto de Desarrollo Humano (IDH), antes DIF, que preside Martha López Camacho, esposa del gobernador Pablo Salazar Pero en el lugar estuvo presente el director general de las cárceles de Chiapas, Sergio Edgar Cortazar Villafuerte, quien encubrió a una veintena de corpulentos custodios del penal de Cerro Hueco vestidos con playeras de la Subsecretaría de Protección Civil para ingresar al Centro Villa Crisol y tratar de apaciguar los ánimos de los internos que arrojaban piedras y palos a todos los que se acercaban al lugar Algunos reporteros y policías salieron con golpes en diferentes partes del cuerpo En un comunicado oficial, Zebadúa explicó que de haber responsabilidad de los servidores públicos "el gobierno aplicará la ley con firmeza, además se ejercerá acción penal contra todos aquellos que hayan incurrido en la comisión de hechos delictuosos, así como daños a las instalaciones y vehículos" Por varias horas Emilio Zebadúa y el secretario de seguridad, Mauricio Gándara merodearon la puerta principal del Centro Villa Crisol, pero no se atrevieron a ingresar pues los jóvenes todavía mantenían en su poder el control del lugar Armados con palos y piedras, algunos con machetes y desarmadores que habían extraído de los talleres amenazaban a los uniformados La mayoría de ellos habían inhalado varios litros de tiner y cemento Hasta la tarde, poco más de 300 policías vigilaban los alrededores del Centro Villa Crisol para evitar que reavivaran las protestas y pudieron aprovechar el momento para darse a la fuga 27/11/01