Si no cesan las protestas, "los de Atenco van a valer madre", amenazan autoridades

martes, 18 de diciembre de 2001
San Salvador Atenco, Méx - La lucha organizada de los campesinos de San Salvador Atenco ya ha despertado la molestia de algunas autoridades y acarreado las primeras amenazas concretas Según el relato de pobladores de la zona, miembros de las fuerzas policiacas municipales les ordenaron detener sus protestas o, de lo contrario, "todos los de Atenco van a valer madre" Dos jóvenes, Agustín Martínez Velázques y Erick Oscar Ramírez Sánchez relataron al diario La Jornada haber sido golpeados, encañonados y amenazados por policías municipales, quienes los conminaron a dejar sus protestas en contra de la construcción del aeropuerto en Texcoco y por la inconstitucionalidad del decreto que les expropia sus tierras para tal efecto Ambos pidieron la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para que el acoso policiaco de que fueron objeto se detenga Según su relato, el viernes 10 de diciembre, mientras viajaban en bicicleta por la carretera, fueron alcanzados por dos policías que iban en moticicleta Al estar junto a ellos los insultaron Ambos los ignoraron Reconocieron a uno de los policías como el director de Seguridad Pública Municipal de San Salvador Atenco, Gabriel García Gómez Más tarde, en los territorios de Chiautla, fueron alcanzados de nuevo por los mismos individuos, ahora vestidos de civil y armados A Agustín Martínez lo golpearon y encañonaron y al otro, Erick, lo sometieron también De acuerdo con los ejidatarios, desde un automóvil blanco otras personas observaban el hecho Fue cuando vino la amenaza: "Todos los que están en Atenco van a valer madre, los vamos a matar, a todos los tenemos identificados, párenle ya" Al respecto, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, Angel Osorno Zarco, manifestó que la dependencia a su cargo ya tuvo conocimiento del incidente y de otros más, como el de José Gil García, quien recibió una amenaza de muerte por teléfono, y de Juan Miranda Alvarado, que también fue hostigado por policías Exigió respeto a la disidencia campesina, así como a los derechos humanos de los activistas y sus familias 17/12/01