Baja el apoyo a la guerra en EU cuando el Capitolio quiere aprobarla

martes, 8 de octubre de 2002
Washington (apro)- Justo cuando arrancó el debate formal en el Capitolio para darle al presidente George W Bush la autorización para lanzar una nueva guerra contra Irak, de manera unilateral y sobre cualquier resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), en la Casa Blanca se empezaron a acumular las encuestas públicas que mostraban una reducción importante en el respaldo al uso de las fuerzas armadas para acabar con el régimen de Saddam Hussein La deteriorante situación de la economía de Estados Unidos se convirtió en menos de un mes en el parteaguas político sobre la necedad de Bush de que no hay otra alternativa más que actuar de manera unilateral para eliminar a Hussein e instalar un gobierno que se acople al tenor de los intereses de Washington "Esta resolución autoriza al presidente a usar las fuerza militar necesaria y apropiada contra el régimen de Saddam Hussein en Irak, para defender los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos y con ello aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que Hussein de manera rutinaria ha ignorado en la última década", declaró Dennis Hastert, presidente de la Cámara de Representantes, al introducir formalmente la resolución de la guerra "Tenemos la sagrada obligación de hacer todo lo que podamos para evitar que se repitan hechos como los que se dieron el 11 de septiembre del 2001", agregó el representante republicano La acción legislativa contrastó con el sentir de los estadunidenses e incluso de algunos legisladores demócratas que también empezaron una campaña contra la política bélica de Bush, con la esperanza de sacar algún beneficio en las elecciones del martes 5 de noviembre La avanzada demócrata contra Bush, se concentró en reclamarle almandatario su descuido por la economía del país por dedicarse a buscar una guerra con Irak, que además de no tener prueba alguna que la justifique, solamente beneficiaria con miles de millones de dólares a las empresas que fabrican las armas que adquiere el Pentágono "La economía siempre ha estado en mi mente", dijo Bush en respuesta a la campaña demócrata durante un discurso proselitista que pronunció en el estado de Tennessee, unas horas después de haber dicho que no tiene sentido esperar para lanzar el ataque a Hussein, tomando en cuenta que cada día que pasa se hace más peligroso el presidente de Irak La pérdida de apoyo congresional y público a la idea de la guerra, obligó a Bush a enviar al Capitolio al propio secretario de Estado, Colin Powell, hasta ahora el hombre más prudente del gabinete presidencial, que antes de lanzar la guerra quiere consultarlo con la comunidad internacional para evitar una acción unilateral "Esta resolución fortalecerá los esfuerzos diplomáticos ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", indicó Powell luego de haber cabildeado el proyecto de ley de su jefe David Bonior, uno de los líderes demócratas en la Cámara de Representante, acusó a Bush de estar inventando una nueva guerra para conseguir solamente el beneficio político de su partido, el republicano, que pretende usar a la bandera de la lucha contra Hussein para retener el control en la Cámara de Representantes y arrebatarle a los demócratas el del Senado Bonior y sus colegas dijeron que Bush carece de las pruebas para asegurar que Hussein está fabricando armas biológicas, químicas y nucleares, y que además está dando refugio a miembros de agrupaciones terroristas como Al Qaeda para después lanzar un ataque contra Estados Unidos "El presidente lo que pretende es ocultar la realidad económica del país, situación que debería preocuparle a la Casa Blanca porque estamos a punto de volver a entrar en una recesión" El argumento demócrata ya está empezando a dividir al público estadunidense sobre lo que planea su presidente en Irak Una encuesta de la cadena de televisión CNN y el periódico USA Today, encontró por ejemplo que en el último mes cayó en siete puntos porcentuales el respaldo incondicional a Bush para que use a las fuerzas armadas para atacar a Irak Aunque el sondeo tiene un margen de error de entre 4 y 5 puntos porcentuales, éste registro que el 49 por ciento de los estadunidenses considera que Estados Unidos necesita usar todos los recursos diplomáticos necesarios para evitar la guerra El deterioro en el apoyo a Bush fue más evidente en este sondeo cuando entró un 51 por ciento de aprobación a la guerra por cada 100 personas, de 46 por ciento entre mil, y de 33 por ciento entre cinco mil estadunidenses En una especie de reflejo a lo que dice Bush, conforme pasa el tiempo aumenta más la oposición a la guerra y no la amenaza de Hussein a los Estados Unidos y el resto del mundo Esta visión es compartida entre la mayoría de los 15 países que componen al Consejo de Seguridad de la ONU

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