Gallardo: Retomar la bandera de crear un ombudsman militar

viernes, 15 de febrero de 2002
México, D F- Justo una semana después de su liberación, el general Francisco Gallardo defendió de nuevo en un foro público su planteamiento respecto a la urgencia de un ombudsman para que defienda los derechos humanos de los militares e intervenga en los casos en que éstos atenten contra las garantías de personas ajenas al Ejército Como lo había establecido desde hace nueve años, ante estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo que en las fuerzas armadas no sólo hay nepotismo sino prostitución y violaciones a los derechos humanos que son graves y quedan impunes De igual manera ocurre con los casos de corrupción, indicó el militar a los presentes en el auditorio Ricardo Flores Magón de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, quienes lo recibieron con aplausos y porras "El Ejército mexicano debe transformarse en una institución de Estado al servicio del pueblo y no de algún partido político o de intereses espurios que han colocado a México de rodillas ante la comunidad internacional", dijo y de manera específica propuso que el Senado revise los tratados de asistencia militar, que mantienen al Ejército nacional dependiente del exterior Indicó que también es prioritario reformar el artículo 13 constitucional para que el fuero de guerra deje de ser el instrumento de protección de los altos mandos que cometen abusos; se escudan en este cuando sólo es efectivo en caso de guerra, evidenció Los estudiantes manifestaron a Gallardo su apoyo a la continuación de las gestiones con miras a que sus propuestas sean tomadas en cuenta por el gobierno federal que, a cargo de Vicente Fox, decidió liberarlo apenas el jueves pasado como consecuencia de las presiones de organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual incluso lanzó un ultimátum a la administración foxista el año pasado para que liberara al general sin reticencias Como candidato a la presidencia, Vicente Fox había prometido que, de llegar a Los Pinos, liberaría a Gallardo, considerado internacionalmente preso político y no fue sino después de un año de gobierno cuando Fox cumplió su dicho, con el antecedente de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos reiteró su recomendación al panista de liberar de inmediato al militar Antes de que aceptara optar por el recurso de reducir la pena al general, Fox había ofrecido al mismo el indulto, pero Gallardo lo rechazó por implicar el reconocimiento de un delito que no cometió; en 1993, el militar fue acusado de injurias a las fuerzas armadas por publicar un artículo en el que asentó que, en tanto hay violaciones a los derechos humanos en el Ejército, éste debe pasar por una reforma judicial "¿Por qué, si el ejército es una institución que se torna en garante de las demás garantías, se violan impunemente los derechos inherentes a la dignidad de soldados y oficiales? ¿Por qué, la impartición de justicia en el Ejército es selectiva y por tanto discriminatoria? ¿Por qué la "justicia militar" castiga al sujeto, por lo que es, y no por lo que hizo? ¿Por qué, en los albores del nuevo siglo, aún persiste la arrogancia y la omnipotencia de los mandos? ¿Cómo es que la impartición de la "justicia militar", si se puede llamar justicia en términos absolutos, esté fundada en un sistema inquisitivo En este contexto el acusado no es sujeto de procedimiento, sino un objeto de persecución ¿Qué va a suceder cuando el Estado requiera de su fuerza armada? ¿Por qué han de quedar en la impunidad hechos degradantes y crueles que socavan la dignidad y moral de Ejército, como única justificación de hacer respetar la disciplina?", expuso Gallardo en la revista Forum en 1993 El artículo, que fue parte de la tesis de maestría que presentó en la Facultad de Ciencias Políticas, asentaba en conclusión que se requiere la creación de la institución de ombudsman militar que trata de lograr que se observen en la práctica los valores en que se funda la doctrina del respeto al procedimiento debidamente establecido en la ley, es decir, el respeto a los derechos básicos en el procedimiento judicial o administrativo, y que vele la tutela de los derechos subjetivos de los militares, quienes están llamados a defender la soberanía nacional y, las relaciones de las fuerzas armadas con las demás instituciones republicanas y con la sociedad civil, y así instituir una instancia de apelación a donde cualquier ciudadano pueda acudir" Este jueves, Gallardo reivindicó estos planteamientos ante la comunidad universitaria en un encuentro en el que lo acompañaron su familia e integrantes de distintas Organizaciones No Gubernamentales De hecho, la víspera, una de ellas, Human Rights Watch, respaldó a Gallardo en sus peticiones de reformas a la manera de impartir justicia al interior del Ejército ya que, estableció, el caso de Gallardo es ejemplo de los abusos que comete esa institución 14/02/02

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