Ortega se proclama "ganador" del debate; triunfó el PRD, asegura Robles

lunes, 18 de febrero de 2002
México, DF - Luego de varios aplazamientos, el encuentro entre los seis aspirantes a la dirigencia nacional del PRD tuvo un ambiente tenso, donde menudearon las descalificaciones indirectas La pugna entre Rosario Robles y Jesús Ortega fue la que dio la nota Horas más tarde, el senador se proclamó "ganador" El encuentro, celebrado en el Hotel Ejecutivo, constó de tres rondas de intervenciones, en medio de insultos y gritos cruzados entre los grupos de simpatizantes de cada candidato Además de Robles y Ortega, se presentaron a debatir Camilo Valenzuela, Carolina Verduzco, Marta Patricia Hernández y Marco Aurelio Sánchez Los principales reproches, lanzados por la mayoría de los participantes, giraron en torno del voto de la bancada perredista en el Senado a favor de la ley indígena Ortega tuvo que defenderse de tal señalamiento Fue el primero de cinco encuentros Moderó el periodista Miguel Angel Granados Chapa La gran sorpresa fue el "destape" de Marco Aurelio Sánchez al momento del debate El sorpresivo aspirante a dirigir el PRD se fue con todo en contra de Rosario Robles y Jesús Ortega, los más fuertes de los seis candidatos "Ortega se dice hipócritamente defensor de los derechos indígenas, mientras que Robles hizo dispendios para financiar campañas mediáticas" Ambos pertenecen a la dirigencia "facciosa", pues han demostrado que la militancia en el PRD sólo les importa para acceder a "puestos políticos de altura, es decir, bien remunerados", dijo Tanto con Robles como con Ortega, arremetió, "el PRD no tiene futuro" Y remató: "Soy la única opción para superar la crisis" Sin embargo, el primer ataque provino de la exjefa de gobierno, con dedicatoria al senador Ortega El tema: la aprobación de la reforma indígena Una izquierda, señaló Robles, no puede llamarse moderna cuando se aprueba una reforma que contraviene los acuerdos de San Andrés El PRD, añadió, no puede constituirse a través de aceptar puestos en el gabinete, como "algunos" proponían, añadió, en obvia alusión a la actual líder perredista, Amalia García, quien en más de una ocasión dijo que si el presidente Vicente Fox la invitaba a unirse al gabinete, aceptaría Sin embargo, a pesar de los rumores en ese sentido, el primer mandatario nunca la invitó Robles aseguró que una izquierda "moderna" es aquella que no paga cuotas de poder, aseveración que le valió una rechifla por parte de sus detractores, quienes a gritos le recordaron que se alió con los grupos de René Bejarano e Higinio Martínez para impulsar su candidatura Los perredistas, agregó, queremos un "partido vivo" y no uno que ocupe hasta quintos lugares en la votación, como ocurrió "en Aguascalientes", el natal estado de Ortega Al responder, el senador reviró: "Qué bueno que en la última elección se ganó el Distrito Federal; qué malo que algo, resultado de todos, algunos pretendan reivindicarlo solos; da cuenta de cómo se dirigiría al PRD Qué malo, por otro lado, que se pretenda descalificar a un contrincante por su lugar de nacimiento Da muestra del menosprecio en los estados donde no gobernamos", dijo Horas más tarde, en entrevista acerca de la alusión a Aguascalientes, Robles diría que ella no atacó a nadie, pero que si Ortega se puso el saco ni modo Y mientras a Robles Berlanga se la criticaba por su alianza con Bejarano y Martínez, a Ortega no le perdonaban su voto a favor de la ley indígena en el Senado "¡Traidor!", le gritaban Ante ello, el senador recordó que Lázaro Cárdenas Batel, exsenador y ahora gobernador de Michoacán, también votó a favor y es parte de los simpatizantes de Rosario Robles "Hay compañeros que apoyan a una contrincante y votaron en igual sentido, incluido el ahora gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel Y si hay una actitud de intolerancia para acusar de traidor a quien piensa diferente, debe medirse con el mismo rasero a los que apoyan a la compañera Rosario Robles", dijo Y agregó que de forma "perversa" se olvida que el PRD, en relación a la ley, votó a favor en lo general, pero en contra en lo particular, y que estos últimos votos fueron sobre lo reclamado por el EZLN En general, los seis candidatos se pronunciaron en contra del gobierno de Vicente Fox y su política neoliberal, y se opusieron a las privatizaciones que pretende el actual gobierno, según dijeron Marta Patricia Hernández y Carolina Verduzco hicieron varios señalamientos sobre la caída del PRD en las preferencias electorales Hernández consideró que los principios de la izquierda se han "degradado" Ortega pidió dejar atrás la imagen del partido "peleonero y conflictivo", sin hallar eco Tenemos que organizar el partido y dejar de ser un movimiento amorfo, un frente de muchos grupos Debemos, agregó, democratizar la vida interna Robles, por su parte, se pronunció en favor de una democracia "social y participativa", no una meramente representativa El PRD, dijo, busca un país libre y tolerante, con vocación de mayoría Camilo Valenzuela, por su parte, llamó a evitar que el partido se extinga o se convierta en un "vegetal" Y pidió dejar atrás las luchas internas, llamado que se perdió entre el calor de las diatribas entre roblistas y cuchos Recordó las derrotas por la Presidencia de la República, reflejo del estado interno del partido Por ello, pidió dejar de pelear por las candidaturas y cumplir con los reclamos de la sociedad En varias ocasiones, el moderador tuvo que llamar al orden El representante del Servicio Electoral, Arnoldo Vizcaíno, señaló que Marco Aurelio Sánchez se haría acreedor a una sanción por haber violado de forma evidente la instrucción de no agredir a sus compañeros Robles, quien cumplió años este mismo día, al finalizar el encuentro pidió que le dieran "chance" para irse a partir el pastel con su hija, Mariana Moguel A pregunta expresa, aseguró que el ganador del debate fue el PRD Ortega no fue tan modesto o astuto Declaró que él fue el ganador del debate, postura que reiteró este lunes, mediante desplegados en la prensa nacional "¡Ganamos el debate, ganaremos la elección!", señalan El texto del desplegado, de un cuarto de plana, repite los principales señalamientos expresados por Ortega en sus tres intervenciones Destaca el llamamiento a "despersonalizar al PRD", en letras mayúsculas Al final del mismo, señala: "Un programa para el México del siglo XXI no se puede basar en las propuestas de los años sesenta, de los setenta, ni aun de los ochenta Necesitamos un programa para convertir al PRD en un partido ganador y radical que vaya a fondo, que garantice una vida de dignidad y bienestar"17/02/02

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