Ante la CIDH, México protestará por el fallo contra trabajadores migrantes en EU

viernes, 12 de abril de 2002
México, D F- El reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, tomada el 27 de marzo pasado, que establece que un trabajador indocumentado no tiene los mismos derechos laborales que un ciudadano norteamericano, será impugnado por el gobierno mexicano ante las oficinas coordinadoras del Tratado de Libre Comercio y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos De acuerdo con información que trascendió a la prensa, el presidente Vicente Fox acudirá ante la Oficina Nacional de Administración del Acuerdo Laboral del TLC, así como ante la CIDH, para protestar por la resolución de la Corte norteamericana en contra de un trabajador mexicano, José Castro La resolución emitida el pasado 27 de marzo, en un fallo dividido, 5 a 4, revocó una determinación anterior de una corte federal de apelaciones, y rechazó una política de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) de Estados Unidos El dictamen fue emitido en última instancia de un proceso seguido por el trabajador mexicano José Castro, quien fue despedido por querer formar un sindicato y reclamaba el pago de salarios caídos Luego de varias etapas, el caso llegó a la SCJ, la cual determinó que el trabajador, por ser indocumentado, no podía reclamar el pago de salarios Esta resolución ha sido tomada como un precedente peligroso para el conjunto de trabajadores indocumentados en EU De acuerdo con las fuentes, durante su visita a Costa Rica, iniciada este jueves, el presidente Vicente Fox visitará la sede de la CIDH y denunciará, desde la tribuna, la peligrosidad del dictamen para los trabajadores migrantes Además, informaron que el canciller Jorge Castañeda se comunicó con el secretario de Estado, Colin Powell, para externarle la preocupación del gobierno mexicano por tal resolución Mientras, en Estados Unidos, el diario The Houston Chronicle calificó el fallo de la Corte como una "derrota" para la administración Bush, que había argumentado que los castigos monetarios son necesarios para "disuadir a los empleadores de atropellar" a los trabajadores indocumentados en Estados Unidos Por su parte, un editorial del diario Denver Post calificó la medida de la Corte Suprema de "razonamiento extraño", y el Charleston Gazette, de Virginia Occidental, dijo que el golpe contra los trabajadores inmigrantes ilegales recaía, posiblemente sin proponérselo, también contra todo el resto de los trabajadores norteamericanos Al señalar que el presidente Bush ha "abierto apropiadamente deliberaciones para establecer una nueva forma de ley para el trabajador invitado", el diario The Minneapolis Star Tribune dijo que mientras el gobierno no halle maneras de convertir en política esas conversaciones, "habrá todavía más de esos conflictivos relatos sobre que Norteamérica necesita, y descuida, esa porción de su fuerza laboral" En 1989, el trabajador José Castro comenzó a trabajar con salario mínimo en la empresa Hoffman Plastic Compounds, en Paramount, California, mintiendo sobre su situación migratoria, para lo cual utilizó el certificado de nacimiento de un amigo de Texas para lograr el empleo Luego que Castro tratara de establecer un sindicato en la compañía, fue despedido junto con otros tres trabajadores El caso tomó varios años en abrirse camino en el sistema; entonces, a mediados de la década de los 90, la NLRB declaró que los demandantes tenían derecho a sus salarios atrasados, en el caso de Castro unos 67 mil dólares Al rechazar esa decisión, la compañía argumentó que los trabajadores fueron despedidos porque los negocios habían decaído, no por sus actividades sindicales En el caso de Castro, la compañía demandó a la NLRB en la Corte, con el argumento de que el mexicano consiguió su puesto de trabajo mediante fraude, por lo que no tenía derecho a la paga La empresa también dijo que no fue sino después del despido de Castro, más de tres años más tarde, que se enteró de que era indocumentado De esta forma fue que la Corte resolvió contra el mexicano Un comunicado de la embajada de México en Washington expresó su preocupación por la decisión y se pronunció en favor de soluciones bilaterales al tema de la inmigración entre Estados Unidos y México La embajada dijo que aunque respeta el derecho de cada país para decidir sus asuntos internos, teme que la determinación pueda "fomentar una situación de abuso, explotación y marginación" de algunos de los trabajadores mexicanos indocumentados Pero al calificar la determinación de la Corte de "un ataque devastador a los trabajadores indocumentados en Estados Unidos y a todos los latinos en toda la nación", Arturo Rodríguez, presidente del sindicato Trabajadores Agrícolas Unidos, puntualizó que anulaba la Ley Laboral Agrícola de California y "creaba una subclase permanente de peones semiesclavos", que serán más vulnerables a la explotación Al rechazar esas aseveraciones, Roland Hoffman, cuyos padres establecieron la fábrica de plásticos hace 32 años, calificó la decisión como "una victoria para todo el pueblo trabajador de este país", y agregó que ayudará a dar trabajo a personas que tienen autorización para trabajar en Estados Unidos11/04/02