Análisis político: La lección

miércoles, 17 de julio de 2002
México, D F (apro)- Los intereses económicos implicados en el proyecto del nuevo aeropuerto y la servidumbre del gobierno foxista ante sus acaudalados padrinos estaban decididos a consumar un despojo disfrazado de expropiación en contra de los ejidatarios de Atenco La semana pasada, el gobierno del Estado de México, fiel a su tradición de abuso y prepotencia, tendió una celada policiaca al movimiento campesino de protesta Se produjo un enfrentamiento donde hubo varios heridos, y a la detención de 14 lugareños por fuerzas estatales de seguridad, los ejidatarios respondieron con el secuestro de 19 funcionarios, policías bancarios y agentes ministeriales, además de que incendiaron vehículos, construyeron barricadas y se pusieron a fabricar explosivos Los habitantes de San Salvador Atenco, de ascendencia y tradiciones nahuas, en asamblea popular, machete en mano, se decían dispuestos a morir luchando por la liberación de sus dirigentes, por la recuperación legal de sus tierras y por el rescate de su dignidad Insensible a los mayores problemas sociales del país, y en un tono intimidatorio que recordó el discurso represivo del pasado ?ataques "a las vías de comunicación" e "intervención de manos extrañas en el conflicto"--, el gobierno foxista declaró que no habría intercambio de detenidos por rehenes, y que "la ley no se negocia" Cientos de agentes federales y elementos del Ejército rodearon la zona, en tanto que el presidente Fox, advertido de la férrea determinación de los campesinos, hacía llamados a la negociación pacífica y al diálogo, pero no para dar marcha atrás en sus intenciones, sino para "sacar adelante el proyecto" Los funcionarios gubernamentales hablaron a la sazón de mejorar inclusive el ridículo precio que impusieron a los campesinos --siete pesos el metro cuadrado--, pero los alzados insistían en que sus tierras no se venden y que su dignidad no tiene precio Tanto el gobierno federal como el del Estado de México, que no habían sido capaces de atajar el desarrollo de un conflicto que a esas alturas podía haber causado cientos de muertos ?amenazaban con hacer estallar camiones cargados con productos químicos--, dejaron correr las horas con la esperanza de que sus actos y gestos intimidatorios surtieran efecto No fue así y, finalmente, ambos niveles de gobierno depusieron su actitud y se vieron forzados a "negociar la ley", aceptando un mal disfrazado intercambio de detenidos por rehenes, e inclusive reconociendo la posibilidad de modificar sus planes Con tal de atajar el escándalo que para el fin de semana estaba cobrando dimensiones internacionales, el intransigente gobernador Arturo Montiel, después de reunirse el domingo con el presidente Fox, hizo todo lo necesario para que los detenidos fueran liberados, e inclusive dio instrucciones para que la administración estatal pagara las fianzas establecidas por los jueces Por su parte, el gobierno federal comunicó que negociará con los inconformes un replanteamiento del proyecto, que incluirá más dinero por la expropiación, construcción de viviendas y de escuelas para los afectados e incorporación de la comunidad a ciertos trabajos vinculados con el aeropuerto Aún más, el secretario de Gobernación, Santiago Creel, declaró que se analiza una permuta de tierras y, en tono ambiguo, admitió la posibilidad de que finalmente el aeropuerto pudiera construirse en otra parte A estas horas, todos los secuestrados ya fueron liberados, las barricadas removidas, las carreteras desbloqueadas, y en la Universidad Autónoma de Chapingo las autoridades, por fin, empiezan a realizar lo que debieron emprender desde un principio: dialogar con pleno respeto a la dignidad y al sentido de justicia de los afectados