Limitada, la reforma eléctrica de Fox: Bancomer

martes, 27 de agosto de 2002
México, D F (apro)- Pese a que la iniciativa de reforma eléctrica enviada por el Ejecutivo al Congreso es "limitada" y "no garantiza un sistema eléctrico eficiente y tampoco un beneficio tangible para la población", ofrece un panorama más alentador para el desarrollo de la industria en los próximos años, sostiene el grupo BBVA-Bancomer En su "Línea económica", el grupo financiero sostiene que la iniciativa elimina las principales objeciones que han argumentando los partidos de oposición para su aprobación "Cabe advertir que pese a contener elementos favorables, la propuesta no está libre de obstáculos: por un lado, convencer de que la reforma no busca desaparecer ni debilitar a la CFE, pero sobre todo lograr los acuerdos necesarios para su aprobación en un momento políticamente complicado", señala BBVA-Bancomer asegura que la iniciativa de reforma eléctrica enviada por el Ejecutivo al Congreso en días pasados combina algunas de las propuestas planteadas en proyectos anteriores con elementos nuevos, como el redefinir el concepto de servicio público, excluyendo de éste a las actividades que empleen la energía eléctrica como insumo, y en las que los usuarios podrían optar por fuentes alternativas de energía, siempre que su consumo supere los 2 mil 500 MWh al año Así, señala, una vez que se excluye a los sectores industriales y comerciales de alto consumo como usuarios de servicio público, se abre la posibilidad para que ellos decidan la fuente y el proveedor de energía que mejor les convenga Agrega que la propuesta también favorece el desarrollo de un mercado eléctrico Al tener un organismo público descentralizado para el despacho eléctrico, los distintos generadores de energía (incluyendo a CFE) podrían llegar a competir para vender electricidad al precio más bajo, mediante un esquema de subasta como el que opera en otros países El grupo financiero explica que la propuesta se concentra, primero, en fortalecer los esquemas de participación del sector privado en la generación de electricidad, permitiéndoles vender su energía no sólo a CFE, sino también a usuarios particulares (de alto consumo) Esto quiere decir que se mantienen las figuras de participación privada actuales, aunque ya no sería CFE su único comprador, lo cual permitiría establecer contratos de largo plazo entre productores independientes y grandes consumidores En segundo lugar, plantea eliminar la integración vertical que caracteriza a la industria actualmente y que concentra en una sola entidad (CFE) la generación, transmisión y distribución de electricidad Para ello se propone constituir al Centro Nacional de Control de Energía como organismo público descentralizado (actualmente depende de CFE), para realizar el despacho de energía eléctrica En términos de sus alcances, señala, la iniciativa de reforma actual es menos ambiciosa con relación a otras que se han presentado, en el sentido de que no contempla la competencia total en generación, ni la participación del sector privado en distribución (los únicos autorizados en elegir su proveedor de electricidad son los usuarios de alto consumo) Sin embargo, apunta, presenta una visión integral para el desarrollo del sector, pues considera reformas para fortalecer la supervisión y el control del sistema eléctrico, además de que abre el espacio para la inversión privada en gas natural y petroquímica, y por último fortalece a las entidades públicas para competir en mejores condiciones con el sector privado (a través de la iniciativa de reforma al régimen fiscal de CFE) Asegura que una de las principales ventajas de la iniciativa es que al permitirse los contratos de suministro entre generadores privados y grandes usuarios, se reduce significativamente la presión que significa para el Estado, en términos de gasto programable y deuda pública, garantizar la cobertura de la demanda de los segmentos de mayor consumo, pues en conjunto estos dos sectores representan casi 30 por ciento de la demanda total de electricidad Así mismo, la iniciativa plantea una solución a los dos temas en los que la oposición ha centrado sus argumentos para rechazar la reforma eléctrica: primero, el temor de que con la apertura al sector privado en actividades de generación y comercialización de energía eléctrica se eleven las tarifas de uso residencial, y bajo la iniciativa actual la CFE y LFC continuarían siendo las únicas en proveer el servicio a este tipo de usuarios Segundo, el rechazo a la venta de las plantas de generación por parte de CFE La propuesta enviada por el Ejecutivo no considera la venta de activos de CFE ni de LFC, pues sólo contempla que el sector privado compita con ambas entidades en generación de electricidad para atender a los usuarios de alto consumo En opinión del grupo financiero, la propuesta del Ejecutivo no es suficiente para resolver en su totalidad los problemas de eficiencia, cobertura y calidad en el servicio que caracterizan al sector eléctrico nacional actualmente: CFE y LFC mantendrán su condición de monopolistas en la provisión del servicio eléctrico para la mayoría de los usuarios Sin embargo, precisa, la iniciativa sí reduciría la presión financiera en el gobierno para atender las necesidades del sector eléctrico en los próximos años, y alentaría la participación del sector privado en la industria A pesar de contar con elementos favorables para su aprobación, existen al menos dos retos importantes que debe enfrentar la propuesta del Ejecutivo: primero, convencer al Congreso de que las reformas planteadas son necesarias para ofrecer certeza jurídica a la inversión privada en el sector, sin que ello implique una pérdida del dominio por parte del Estado sobre los recursos de la Nación, y al mismo tiempo que las reformas tenderán a fortalecer y no debilitar a CFE "El segundo reto, y tal vez el más importante, continúa siendo la coyuntura política: en vista de la cercanía de las elecciones para renovar el Congreso en 2003, los partidos de oposición tienen pocos incentivos para aprobar reformas estructurales, además de que las discusiones del próximo periodo ordinario, en septiembre, podrían centrarse más en la aprobación del presupuesto para el próximo año "En cualquier caso, los actuales dirigentes del PRI, quienes se reunieron con el presidente Fox el pasado 21 de agosto para examinar su propuesta eléctrica, mantienen una posición más flexible que sus correligionarios del ala tradicional del partido, encabezados por el senador Manuel Bartlett", concluye 26/08/02