Reclamo de campesinas a promotoras de la mujer

sábado, 1 de noviembre de 2003
* “No sólo nos tomen videos”, exigen Guanajuato, Gto , 31 de octubre (apro)- Lo que en principio fue una convocatoria del Instituto de la Mujer Guanajuatense para celebrar --tarde-- el Día de la Mujer Rural, se convirtió en un reclamo airado hecho por varias líderes campesinas, quienes exigieron a las autoridades presentes ser incluidas y no olvidadas por los programas oficiales, además del Progresa, para tener ingresos, “porque sí sabemos trabajar” Ante la presidenta del DIF estatal, Frances de Romero Hicks; la directora del Instituto de la Mujer, Irene Victoria López; la directora de Equidad y Género de la Semarnat, Itza Castañeda, y otros funcionarios del gobierno estatal, Jovita Pérez Avila, una mujer campesina de la comunidad de San Isidro de Gamboa –municipio de Apaseo el Grande-- les recordó que de ellos se espera “no sólo que vayan y nos tomen videos, o nos hagan preguntas, sino que nos tiendan la mano” Antes, al inicio del evento, un grupo de mujeres de unas doce comunidades rurales del municipio de Romita llegaron en caravana, con una manta que decía “Mujeres en lucha de Romita, presentes” En cuanto algunos reporteros se acercaron a entrevistarlas, funcionarios del Instituto de la Mujer se apersonaron para invitarlas a integrarse al auditorio para la ceremonia de inauguración Al frente de este grupo de mujeres romitenses iba Patricia Robles --esposa del dirigente social Heriberto Calderón--, quien dijo que aceptaron la invitación hecha por las autoridades estatales para dar a conocer su situación, y pedir “que las mujeres campesinas sean beneficiadas con aquellos programas destinados al campo, y principalmente en Guanajuato, donde muchas están solas porque los esposos están trabajando en Estados Unidos; tienen que emigrar, y prácticamente las abandonan” En el grupo de 183 mujeres romitenses que llegaron al foro celebrado en un parque de la ciudad, hay 99 que están solas y son jefas de familia; jóvenes y ancianas, con un promedio de seis hijos Aunque ahí estaban también algunas como doña Eleuteria, quien tuvo 22 hijos Y varias de ellas no cuentan ni con los apoyos del programa Oportunidades Las voces no se callaron Ante el micrófono, en plena ceremonia, Jovita Pérez habló de la necesidad de que las mujeres campesinas tienen de contribuir al presupuesto familiar “Pero eso no lo podemos hacer solas, necesitamos capacitación para aprovechar los recursos naturales que se dan en el campo, y el gobierno, el DIF, la presidencia municipal y todas las instituciones que representan al pueblo, que nos ayuden, que lleguen a nosotras y a nuestros problemas”, pidió Y es que, según dijo después a Apro, funcionarios de todos los niveles acuden a algunas comunidades a hacer preguntas, cuestionarios, videos, “pero nunca regresan” E intentos como la alfabetización se han topado con la necesidad que tienen las mujeres de trabajar, de llevar comida a los hijos “La alimentación que se consume en los hogares no es ni la básica Hay mujeres que solamente les pueden dar a sus hijos té de canela Por lo tanto el aprendizaje es bajo, porque llega el niño con un tecito de canela en el estómago Si el gobierno habla de una educación a nivel más alto, debe empezar por llenar el estómago de los pequeños” Además, “la mayoría de nosotras no tenemos siquiera la educación primaria –aunque Jovita acaba de terminar la secundaria con instructores del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA)--, así que estamos como mudas, no tenemos palabras, no sabemos a quién dirigirnos” Son muy pocos los programas oficiales que llegan a comunidades como San Isidro, donde vive Jovita Pérez “Tenemos el programa Oportunidades; es bueno, pero no es suficiente Lo que necesitamos es que sepan que queremos trabajar para ganar nuestro propio dinero, y que le hagan publicidad a nuestros productos, para que los consuman Es una participación (nuestra) para contribuir al comercio mexicano” A estas voces, la directora del Instituto de la Mujer, Irene Victoria López, respondió: “es un reclamo y tienen toda la razón, porque el trabajo que hagamos, aunque lleve tres años (refiriéndose únicamente a la actual administración estatal) para todo el rezago que existe el avance sensiblemente, pues es pequeño” Y dijo que uno de los retos de las instancias estatales y federales para los próximos tres años “es buscar que los productos de las mujeres puedan ser incorporados primero a un mercado local”

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