A desterrar la administración de venganzas, llama la CDHDF

viernes, 31 de diciembre de 2004
* Insta a las autoridades capitalinas y a las federales México, D F, 31 de diciembre (apro)- La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal hizo un llamado a las autoridades locales y federales para reflexionar sobre la necesidad de procurar e impulsar un sistema que dé auténtica impartición de justicia y no de “administración de venganzas” El organismo que preside Emilio Álvarez Icaza advirtió de las repercusiones que puede tener la impunidad en que han quedado otros hechos de linchamiento que han ocurrido en la ciudad, como el ocurrido en Tláhuac, ante los que la autoridad no ha procurado justicia y los responsables no han sido procesados La CDHDF se ha expresado a través de recomendaciones y posicionamientos en los medios de comunicación, a fin de alertar sobre las devastadoras consecuencias que la “justicia por propia mano” causa en una comunidad Más aún, puso en evidencia que las autoridades no han desarrollado campañas para orientar a la población en contra de estas prácticas aberrantes Más grave todavía es la impunidad en que hechos precedentes han quedado; el mensaje para la población es que estas prácticas no serán castigadas Estas expresiones de incivilidad son una clara muestra de desprecio por la ley y la justicia, porque aun en el hipotético caso de que los linchamientos estuvieran antecedidos de actos delictivos, el derecho penal nace precisamente en contraposición de la venganza privada y, por lo tanto, surge la figura de un tercero impartidor de justicia Según la CDHDF, desde hace muchos siglos quedó claro que el único camino para evitar la barbarie de la venganza privada, que siempre consiste en la prevalencia de la fuerza bruta y no de la justicia, es la racionalidad de la ley La documentación de un hecho igualmente lamentable ocurrido en Tlalpan, que dio origen a la recomendación 6/2002, reflejó que existían diversas vías de investigación penal para identificar a los responsables y sancionarlos de acuerdo con la ley Sin embargo, las autoridades decidieron no hacerlo Lo ocurrido en Tláhuac también está relacionado con la percepción de personas y comunidades que consideran que los presuntos delincuentes no son dignos de derechos; es un falso mensaje que lamentablemente tiene su origen en medios policiales, y en otros espacios de la autoridad que tiene a su cargo la seguridad ciudadana y la investigación de los delitos

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