Advierte Abascal sobre "fracturas sociales" por "intolerancia política"

viernes, 18 de noviembre de 2005
* Su ideal de presidente: "Firme, pero magnánimo; no déspota y autoritario" México, D F, 17 de noviembre (apro)- Durante un foro sobre tolerancia religiosa, Carlos Abascal Carranza, secretario de Gobernación, advirtió sobre el riesgo de "fracturas sociales", como producto de la intolerancia política y, a su manera, trazó el perfil de quien deberá ser el "próximo gobernante": una persona "firme, pero clemente y magnánimo, y no un déspota y autoritario que desdeña a sus oponentes y que, tarde o temprano, desdeñará a sus gobernados, lo cual constituye la peor forma de intolerancia" Para Abascal, las dos características más importantes de la tolerancia política son "la clemencia y la misericordia" "Debemos recordar que, a lo largo de nuestra historia, la intolerancia política ha producido fracturas sociales de dimensiones enormes Todos debemos comprometernos, en esta singular hora de México, a practicar la tolerancia en todas sus expresiones, en la política en particular, para que la democracia mexicana salga fortalecida del proceso electoral del año 2006", advirtió Abascal en la parte central de su discurso Entrevistado después de la ceremonia del Día Internacional para la Tolerancia, realizado en las oficinas de Gobernación, Abascal reiteró que ninguna de las iglesias "puede hacer ningún tipo de promoción política a favor de ningún candidato ni de ningún partido político, y eso está previsto en nuestras leyes" En el acto, el pastor de la Iglesia Nacional Presbiteriana, Jorge López Pérez, insistió en la necesidad de que permanezca la educación laica en el país, "para superar esos espacios reducidos de intolerancia religiosa" y evitar que se produzcan conflictos, expulsiones o presos por sus creencias y su fe Fue el único de los participantes que resaltó que la tolerancia, en su acepción moderna, ya no se limita a las cuestiones de carácter religioso o político, sino que "debe extenderse a los problemas que plantea la coexistencia de diferentes grupos étnicos, lingüísticos y, en general, a los problemas llamados diversos o diferentes", como son las mujeres, los minusválidos y los homosexuales, "que en una democracia hacen valer su voto" Por su parte, el obispo de la eparquía maronita de Líbano, Georges Saad Abi Younes, citó como ejemplo la convivencia pacífica de 18 credos distintos en su país

Comentarios