Una turbia relación

viernes, 16 de diciembre de 2005
* Niega Rosario Robles haber recibido recursos de Carlos Ahumada * Férrea autodefensa de la exjefa de Gobierno y expresidenta del PRD México, D F, 15 de diciembre (apro)- "No voy a permitir que a mi se me juzgue por una relación personal y, mucho menos, dentro de un partido de izquierda Yo sabré si me equivoqué o no me equivoqué, pero es mi problema, no el de ustedes, con todo respeto", aseguró, terminante, Rosario Robles Era la noche del 6 de marzo de 2004 y la exjefa de Gobierno del Distrito Federal y expresidenta del PRD había sido convocada por la dirección nacional de su partido, junto con Ramón Sosamontes y Carlos Imaz, para escuchar su versión sobre los videos difundidos días antes, que incriminaban en presuntos actos de corrupción a Gustavo Ponce, René Bejarano y el propio Imaz, así como para conocer los alcances de su relación con el empresario Carlos Ahumada y el destino del dinero que éste aportó a las campañas perredistas Ante la cúpula partidista reunida con carácter urgente en Morelia, Michoacán, encabezada por Leonel Godoy, Robles, Sosamontes e Imaz ofrecieron, por separado, su verdad de los hechos De acuerdo con la versión estenográfica de la sesión, de la que no se sabía nada hasta ahora, Robles dijo de entrada a sus compañeros que "a mi me tienen que demostrar, con pruebas, que tengo alguna situación irregular o que, con mis actos, afecté al partido" Envalentonada, prosiguió: "Me tienen que probar que recibí dinero ilícito en mi campaña Nadie lo ha probado y, mientras nadie lo pruebe, no tengo por qué presentar pruebas de ninguna naturaleza El que afirme, tiene que probar, y no hay ningún documento ni una firma ni un video, nada que acredite esa situación" La mujer, que le abrió las puertas del PRD al empresario argentino y quien aprovechó esa oportunidad para comprar lealtades, tejer una amplia red de relaciones políticas en distintas regiones del país y ensanchar sus negocios personales, añadió que ella no era la que aparecía en el video "embolsándose el dinero ni metiéndolo dentro del portafolio de manera absolutamente grosera" Hábil, Robles llevó luego su caso al terreno personal, y acusó a sus compañeros de pretender juzgarla por su relación personal con Ahumada: "Esta situación es inaceptable en un partido de izquierda, democrático, que se emitan juicios sin pruebas de por medio Que me prueben que recibí dinero, que fui intermediaria para que se tocaran puertas Creo que fue al revés, que mucha gente se aprovechó de esa amistad (con Ahumada) para ir a tocar puertas Y a mi me indigna tanto como a ustedes la situación" Robles cerró su corta intervención autodeclarándose inocente: "No tengo más que decir Soy perredista Mi actuación, como presidenta del partido, es impecable Defendí al partido con pasión, con coraje, con decisión, trabajando todos los días Entonces, no tengo por qué acreditar mi inocencia Presenten ustedes primero pruebas de que soy culpable y, después, con muchísimo gusto, me defiendo Punto" En la sesión de preguntas y respuestas, el secretario de Organización en aquel tiempo y actual secretario general del partido, Guadalupe Acosta Naranjo, le preguntó a Robles sobre las versiones acerca de que ella recomendó a perredistas y no perredistas, como el exlcalde de León, Eliseo Martínez Pérez, con Ahumada, para que éste apoyara sus campañas políticas Ofendida, reviró: "Por favor, compañeros, de veras, trátenme con respeto He sido presidenta del partido y he dado mi vida por éste partido Trátenme con respeto Yo no tenía idea de que el jefe delegacional en Gustavo A Madero, Octavio Flores Millán, hubiera hecho tratos con Ahumada" Pero Flores Millán sostuvo otra cosa desde el principio El 28 de enero de 2004, declaró ante el Ministerio Público y acusó a la exjefa de Gobierno y expresidenta nacional del PRD de haber intercedido para evitar que despidiera a los autores materiales del quebranto de 312 millones de pesos en la delegación, Luis Salazar Cano y Martha Delgado Arroyo Dijo el exfuncionario, aprehendido en septiembre pasado y recluido en el reclusorio Norte después de andar a salto de mata durante más de un año: "El 9 de enero recibí una llamada telefónica en la delegación por parte de la señora Rosario Robles, llamada que no pude atender, dejándome el recado de que me comunicara con ella en cuanto me desocupara" Según su dicho, él se comunicó con Robles alrededor de las 11 de la mañana, y "la señora me pidió que nos viéramos como a las 14:00 horas, en el hotel Camino Real de Mariano Escobedo, sin mencionar el asunto que se iba a tratar" Una hora más tarde, Robles volvió a comunicarse con el jefe delegacional para decirle que andaba por el sur de la ciudad y que no le daría tiempo de llegar al sitio de la reunión, por lo que le propuso que se vieran en las oficinas de Carlos Ahumada, ubicadas en avenida Revolución Flores Millán ya conocía al dueño de Grupo Quart En agosto de 2003, se lo había presentado su amigo Carlos Salomón Cámara, exvocero del presidente Ernesto Zedillo, exasesor de Martha Sahagún y actual vicepresidente de Relaciones Públicas de la Organización Editorial Mexicana (OEM) El jefe delegacional se trasladó entonces a las oficinas de Grupo Quart y, una vez allí, Robles le dijo, delante del propio empresario, que "no había razón para despedir a Salazar Cano y Delgado Arroyo", por el sólo hecho de que se les relacionara con Ahumada El primero fungía como director de Recursos Financieros y, la segunda, como subdirectora de Planeación Programática y Presupuestal Ambos provenían de la delegación Tláhuac, donde Ahumada también tejió una red de relaciones de complicidad con las autoridades locales Con una orden de aprehensión en su contra, Salazar y Delgado fueron y vinieron de Cuba, sin que las autoridades migratorias y federales hicieran el menor intento por detenerlos Durante la sesión de preguntas y respuestas, Robles fue interrogada también sobre los recursos que recibió de Ahumada para financiar su campaña a la presidencia nacional del PRD en los primeros meses de 2002 Robles respondió que todos los donativos quedaron debidamente registrados en la contabilidad del partido Sin embargo, luego aclaró que el dinero que le dio Ahumada se utilizó únicamente el día de la elección "No sé cuanto fue, pero fue el día de la elección porque montamos un operativo para evitar el fraude, porque todos sabemos que, si no hubiera tenido encuestas de salida, hubieran pasado 15 días y, en vez de haber ganado la presidencia, hubiera sido la secretaría general del partido si bien me iba" Sobre ese mismo punto, Robles incurrió en falsedad de declaraciones, al ofrecer una versión distinta al Ministerio Público En la declaración que rindió el 18 de marzo de 2004, la exjefa de Gobierno negó que Ahumada hubiera financiado su campaña por la presidencia nacional del PRD Categórica, sostuvo ante el fiscal de la procuraduría capitalina: "Jamás, jamás, me entregó dinero alguno" Su propio hijo político, Carlos Imaz, la había desenmascarado desde un principio Primero ante la periodista Carmen Aristegui y, después, ante la misma cúpula perredista reunida en Morelia El exjefe delegacional en Tlalpan confesó que Robles si recibió recursos de Ahumada para su campaña Es más, dijo que ella misma le pidió personalmente que fuera a la oficina de Ahumada a recoger un donativo, del que no recordó la cantidad Cuando Javier Hidalgo Ponce se metió al terreno personal y cuestionó que su vida íntima haya afectado al partido, Robles explotó: "Es inaceptable que se me hagan estas preguntas Yo he trabajado por éste partido Tan no lo he afectado que, vean ustedes, la valoración que hay en la opinión pública sobre Rosario Robles No soy yo la que ha afectado la imagen del partido porque no aparezco en ningún video recibiendo cantidades millonarias de dinero Desconozco quienes tocaron esa puerta (la de Ahumada) y qué tipo de tratos hicieron, esos tendrán que responder por sus acciones Yo respondo por las mías Punto" Y se quejó: "No merezco estar en esta situación, no lo merezco y todos ustedes lo saben perfectamente"

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