Un retroceso, la construcción del muro fronterizo: AI

miércoles, 21 de diciembre de 2005
* Significa un fracaso en la lucha por el respeto de los derechos humanos, afirma México, D F, 20 de diciembre (apro)- Amnistía Internacional calificó como un retroceso histórico a los derechos humanos, la construcción de un muro fronterizo entre México y Estados Unidos, así como un fracaso en la lucha por el respeto a las garantías elementales Ante tal aberración, esgrimió el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, signado en diciembre de 1948: "1 Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado; 2 Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país" En este sentido, Amnistía Internacional México apuntó que este muro de separación entre las naciones, constituye un nuevo peldaño en las medidas de endurecimiento para frenar la migración, que multiplicará la pérdida de vidas y restringe el derecho de todas las personas a buscar mejores niveles dignidad Históricamente, Amnistía Internacional ha reconocido la soberanía de las naciones para establecer sus propias políticas migratorias Sin embargo, ha sostenido que estas medidas no pueden hacerse en detrimento de los más elementales principios de protección de los derechos humanos reconocidos internacionalmente Los migrantes no son enemigos de las naciones y buscar restringir su movilidad, incluso militarmente, constituye un grave precedente para la vigencia plena de los derechos humanos, señaló el organismo Amnistía Internacional dijo que la seguridad y el desarrollo sostenible, deben basarse en el respeto, la protección y la realización de los derechos humanos de todas las personas Aunque reconoció que la migración es cada vez más objeto de debate en la esfera internacional, con demasiada frecuencia se enmarca exclusivamente dentro de un discurso relacionado con el control, la contención, la delincuencia o incluso el "terrorismo" Subrayó que la migración en sí misma no es ni debe considerarse un problema que requiere solución, pues es parte inevitable de la condición humana, aceptada por el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos "Es importante reconocer, como lo ha hecho recientemente la Asamblea General de Naciones Unidas, que los trabajadores migratorios tienen un efecto positivo tanto en el desarrollo de los países que abandonan como en el de los que les acogen", señaló El organismo internacional añadió que al elaborar el marco del debate sobre la mano de obra migrante y el desarrollo, es esencial situar en su centro los derechos de todos los trabajadores migratorios y sus familiares Con demasiada frecuencia no se hace así y, en opinión de Amnistía Internacional, esta omisión ha creado un clima en el que los abusos contra los derechos humanos de los trabajadores migratorios por parte de gobiernos y empleadores suelen pasarse por alto, incluso aceptarse, lo que, en muchos casos, da lugar a políticas de migración abusivas, en las que la persona es considerada como una mercancía, o una unidad de trabajo, con una importancia secundaria Con relación al fenómeno de la migración, Amnistía Internacional hizo referencia al informe sobre la aplicación de la Declaración del Milenio, elaborado por el Secretariado General de las Naciones Unidas, en el que se reconoce la interrelación entre derechos humanos, desarrollo y seguridad, al afirmar que "no tendremos desarrollo sin seguridad, no tendremos seguridad sin desarrollo y no tendremos seguridad ni desarrollo si no se respetan los derechos humanos" Precisamente, en ocasión del Día Internacional del Migrante, Amnistía Internacional lanzó, el pasado 18 de diciembre, una campaña mundial para pedir a los Estados la ratificación y aplicación de la Convención Internacional sobre los Derechos de los Migrantes, firmada por México el 22 de mayo de 1991 y ratificada el 8 de marzo de 1999

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