Admite Astudillo su derrota frente a Zeferino Torreblanca

miércoles, 9 de febrero de 2005
* Entre lágrimas, se despiden los aún funcionarios del grupo figueroísta * Caras largas de líderes de colonos, diputados y directiva del PRI Acapulco, Gro , 8 de febrero (apro)- Finalmente el priista Héctor Astudillo Flores rompió el silencio y reconoció --ante unos 300 seguidores-- el triunfo del perredista Zeferino Torreblanca Galindo en la contienda por la gubernatura de Guerrero Con voz entrecortada y acompañado de su esposa, Mercedes Calvo, quien lloraba inconsolable, Astudillo hizo un llamado a sus simpatizantes a contribuir en “construir la paz, concordia y armonía”, ello después que el domingo por la noche --y todavía el lunes-- el dirigente estatal del PRI, el senador Héctor Vicario Castrejón, declarara que analizarían los resultados electorales y buscarían la anulación de los comicios Con rostro demacrado, Astudillo declaró que su “historia política” no se acababa con su derrota, y que su participación electoral era “un experiencia más en la vida política” El mensaje de Astudillo fue transmitido en todas las radiodifusoras y televisoras estatales, desde un salón de fiestas cercano a las instalaciones del Comité Estatal del PRI, en Chilpancingo Entre los asistentes había caras largas: ahí se encontraban algunos líderes de colonos, funcionarios, diputados locales y la dirigencia tricolor Se solidarizaron con Astudillo, al que aplaudieron y vitorearon Tras el fracaso electoral, el candidato perdedor anunció que regresaría a ocupar su curul en el Senado de la República, en marzo, tribuna desde la que, advirtió, “mantendré más vivas que nunca mis convicciones y compromisos con Guerrero” Entre los asistentes al mitin se encontraba la exsecretaria de Salud del estado, Verónica Muñoz Parra –del grupo de Rubén Figueroa Alcocer--, que durante los meses de campaña suplió a Astudillo Flores Tanto ella como la esposa del candidato perdedor derramaban abundantes lágrimas, luego que se conoció que, tras la asunción de Zeferino Torreblanca, los figueroístas deberán ceder los espacios políticos y gubernamentales a los que se habían acostumbrado Después de conocer que el tricolor admitió su derrota, el coordinador de la bancada perredista en el Congreso local, David Jiménez, calificó la actitud priista de “decente y prudente” Con esa declaración, sostuvo Jiménez, “se disipa la amenaza que hizo Vicario de que impugnaría la elección, al reconocer que fue en las urnas en las que se definió el triunfo, y finalmente no se tuvo que recurrir a los tribunales” En tanto, el dirigente estatal del Partido del Trabajo (PT), Félix Castellanos, llamó al gobernador perredista electo, Zeferino Torreblanca Galindo, a trabajar con “humildad” “Tiene que recordar que al menos 400 mil guerrerenses no votaron por él, y que cerca de un millón” se abstuvo de sufragar por algún candidato La reacción de la dirigencia y el candidato del PRI en Guerrero, que en un principio se negaban a aceptar la derrota, se confirmó a escala nacional tras la divulgación de un comunicado del CEN del tricolor, encabezado por Roberto Madrazo En el documento se indica que por el “compromiso con la legalidad y el respeto a la voluntad expresada en las urnas”, el PRI reconoce que los guerrerenses no favorecieron a su candidato Según el texto, apegándose a la “civilidad, madurez y el irrestricto apego a la ley”, ese partido estará “atento al cómputo de los sufragios emitidos”

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