Conciliador, IV Informe de gobierno de Patrón Laviada

martes, 26 de julio de 2005
* Busca dejar atrás choques con los poderes Legislativo y Judicial * Advierte a sus colaboradores: nadie tiene segura su permanencia Mérida, Yuc , 25 de julio (apro)- Sin mayoría en el Congreso local, y confrontado con el Poder Judicial, el gobernador panista Patricio Patrón Laviada rindió hoy su cuarto informe y, a diferencia de años previos, varió el tono beligerante de su discurso, y convocó a los actores políticos y sociales a dejar a un lado “los choques estériles que tanto han dañado a Yucatán en los últimos años” Molestos, legisladores de PRI y PRD de la 57 Legislatura, ante quienes entregó el documento, comentaron al término de la ceremonia: “Ojalá no sólo se quede en palabras y discursos” la convocatoria, sobre todo porque hace menos de un mes, Patrón Laviada ocasionó un cisma político al tildar de “grifo, mariguano y ladrón”, al alcalde tricolor del municipio de Chichimilá, Víctor Tun Chen Y al amparo del impacto del huracán Emily la semana anterior, al igual que Isidoro en 2002, que menguaron el clima de confrontación política, el gobernador blanquiazul sorprendió al admitir que su administración no está exenta de corrupción Más aún, manifestó que la polarización que vive el estado es uno de los principales lastres que impide el desarrollo económico y social Abundó: “Por el bien del estado, sería muy deseable que pudiera acabarse con la polarización que ha caracterizado el ambiente político, en detrimento de los intereses y necesidades del pueblo yucateco, que los distintos actores políticos pudieran llegar a acuerdos y consensos con base en compromisos serios, públicos y exigibles, excluyendo el cinismo, la mentira y el engaño, que la sociedad participara de manera más activa y comprometida en la gestión de los asuntos públicos” Atrás quedaron los slogans triunfalistas de sus primeros años, en los que se regodeaba de sus obras y acciones Ahora, a cuatro años de haber asumido el encargo, y en la recta final de su gestión, se definió como un gobernante de transición, y reiteró que ninguno de sus colaboradores tiene segura o garantizada su permanencia en la administración pública “El mío es un gobierno de cambio y de transición Nos ha tocado el tiempo de sembrar, no de cosechar”, remarcó ante casi 2 mil personas reunidas en el recinto del Poder Legislativo yucateco Más aún, agregó, “la corrupción es una de las grandes lacras del país y de nuestro estado, sin duda es un problema del gobierno, pero es también responsabilidad y competencia de la sociedad en su conjunto” En medio de severos cuestionamientos sobre presuntos actos de corrupción y desvío de recursos por parte de algunos de sus colaboradores, como los secretarios de Desarrollo Rural, Roger González Herrera; de Desarrollo Social, Xavier Abreu Sierra, y de Desarrollo Industrial y Comercial, Guy Puerto Espinosa, así como el contralor Jorge Ceballos Ancona, reiteró que hoy el gobierno está más expuesto al escrutinio público Pretendió justificarse al decir que aún enfrenta la inercia y las tradiciones de un pasado reciente que se resiste a cambiar, sin embargo, destacó que ha propiciado condiciones para una participación social activa en todos los ámbitos de gobierno Dijo que por primera vez en la historia reciente, no aumentó en Yucatán el número de personas en situación de pobreza, ni se deterioraron las condiciones de vida de los yucatecos más pobres, de hecho, los datos disponibles revelan ya una pequeña mejoría La respuesta al informe estuvo a cargo del diputado Joaquín Díaz Mena, expriista convertido al panismo, y cuya intervención causó el disgusto de sus compañeros de PRI y PRD, que lo acusaron de haber violado un acuerdo para que emitir un mensaje “institucional y republicano”

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