"Latente", una "solución violenta" en Oaxaca: CEM

martes, 24 de octubre de 2006
México, D F, 23 de octubre (apro)- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) consideró que está "latente" una "solución violenta" al conflicto oaxaqueño, pese a los llamados a la conciliación que está haciendo la Iglesia católica Entrevistado en El Vaticano, durante la ceremonia de canonización de Rafael Guízar, el secretario general de la CEM, Carlos Aguiar Retes, afirmó: "La solución violenta está vista como latente, pero gracias a la actitud del secretario de Gobernación, Carlos Abascal, se ha permitido no llegar tan rápido a una solución así, e incluso prácticamente quitarla como una posibilidad" Aguiar agregó que el Episcopado mexicano, a través del arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez, "está llamando a la conciliación y a aplicar los valores fundamentales" para superar el problema que vive la entidad "Pero evidentemente que la Iglesia no tiene la solución El problema de Oaxaca no se resuelve fácilmente porque no es un problema de ayer, sino de mucho tiempo atrás De manera que la solución no puede darse mañana, sino a mediano plazo", señaló el prelado, quien viajó al Vaticano a participar en la canonización de monseñor Rafael Guízar y Valencia, quien fuera obispo de Veracruz El secretario general de la CEM, en entrevista con Notimex, también opinó sobre las causas del conflicto: "El problema de Oaxaca es un problema típico de los rezagos que tiene el país en materia educativa, en materia de tejido social y en materia de libertad y democracia Es un problema que no emergió de la noche a la mañana" Señaló la necesidad de llegar a acuerdos para evitar el enfrentamiento entre la fuerza pública y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) "Un acuerdo ahora puede ser una solución para quitar el detonante peligroso de un enfrentamiento entre la fuerza pública y los sectores que reclaman la desaparición de poderes" Y sobre la salida del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, indicó que existen tres caminos para que ésta se dé: la renuncia, la desaparición de poderes o su "caída" debido a la presión popular "Para la Iglesia, en los dos primeros casos no hay ninguna dificultad El preocupante es el tercero, puesto que a México le costó mucho trabajo establecer una conciencia del Estado de Derecho", concluyó Aguiar Retes

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