Desechan la prohibición de usar teléfonos celulares en las casillas de Nuevo León

sábado, 1 de julio de 2006
* Consejeros ciudadanos llaman a partidos a evitar la "compra del voto" Monterrey, N L, 30 de junio (apro)- En un acuerdo de última hora, los consejeros ciudadanos de la Comisión Estatal Electoral de Nuevo León, así como los representantes de los partidos políticos en el estado, desecharon la prohibición de usar teléfonos celulares en las casillas electorales, minimizándola a "un exhorto" a los propios partidos para que eviten la compra de voto en los comicios del próximo domingo El uso de teléfonos celulares en las casillas durante las jornadas electorales, posibilita a los compradores de voto, verificar, a través de la cámara fotográfica, la emisión del sufragio comprado, por lo que la CEE había determinado prohibir su uso y colocar cartelones explicando la medida, en las casillas electorales que se habrán de instalar este domingo Sin embargo, durante la sesión de hoy, los consejeros decidieron evitar la colocación de cartelones y el endurecimiento de medidas, tras un debate que confrontó particularmente a los partidos con menor presencia electoral contra el PRI y PAN, que se pronunciaron en contra del acuerdo promovido por el organismo Ayer, el consejero presidente, Eduardo Guerra Sepúlveda, manifestó a esta agencia su preocupación por las prácticas clientelistas de los partidos políticos que, a través de la compra de voto, deterioraban la realización de las elecciones Guerra Sepúlveda insistió en la capacitación que recibieron los funcionarios de casilla, para evitar que se pierdan los primeros votos y se realice un "carrusel", como se ha documentado en otras elecciones Además, informó sobre la inclusión en los paquetes electorales de los carteles preventivos que anunciaban la penalización por "compra de voto" o coacción, pero esta tarde, los representantes de los partidos reprobaron la medida A través de un comunicado, el local Partido Republicano advirtió que esas acciones demeritan la propia elección, pues eso implica desconfiar de los propios ciudadanos

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