Realizaban tareas de inteligencia los tres militares ejecutados

jueves, 20 de diciembre de 2007
SALTILLO, Coah , 19 de diciembre (apro)- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirmó hoy la ejecución de tres de sus elementos, aunque omitió señalar que los militares realizaban tareas de inteligencia en esta ciudad Los tres militares se encontraban el martes dentro de una sucursal Telcel, ubicada en el cruce de las avenidas Colón y calzada Hidalgo de Saltillo, cuando un grupo de diez sicarios se acercó al establecimiento y disparó contra ellos Los elementos baleados fueron identificados como el teniente de Infantería, Danny Benjamín Cáceres Ortega; el teniente de Caballería, Isaías Lozano Medrano, y el subteniente de Infantería, Adrián Barrera Castorena Sólo uno de los militares sobrevivió al ataque: el teniente de la Fuerza Aérea controlador de vuelo, Carlos Armando Rubio, quien fue trasladado al hospital regional Militar El parte médico lo reporta "delicado, pero estable" Después de la agresión, los sicarios huyeron a pie De acuerdo con la versión de los testigos, uno de los pistoleros iba herido Sin embargo, las Fuerzas Federales de Apoyo arribaron hasta la clínica 16 del IMSS sin ubicar a algún paciente con herida de bala Elementos de la policía municipal fueron los primeros en llegar a la balacera, pero cuando se presentaron ya habían huido los atacantes Lo más que pudieron hacer fue activar el "código rojo" Entre reporteros de la fuente policiaca circuló la versión de que las tres víctimas ?menores de 30 años-- pertenecían a la Agencia Federal de Investigación (AFI), sin embargo, el rumor se disipó cuando la propia Procuraduría negó la especie Fue hasta este miércoles cuando finalmente se confirmó que las víctimas laboraban en la Sedena, pero ésta en su comunicado nunca destacó que desempeñaran actividades de inteligencia De acuerdo con personal de Servicios Periciales de la Procuraduría estatal, en el lugar del triple homicidio se levantaron 45 casquillos de municiones calibre 9 y 45 milímetros, así como de 57 por 28 milímetros Desde ayer, el grupo de homicidios de la Policía Ministerial se hizo cargo de la investigación Métodos violentos Al subteniente Adrián Barrera Castorena se le conoció públicamente en la entidad en agosto pasado cuando, a cargo de una volanta del Ejército, emprendió diversas agresiones contra reporteros y policías de otros cuerpos de seguridad A la cabeza del comando militar, detuvo en Monclova a cuatro reporteros por los presuntos delitos de posesión de drogas y portación de armas de fuego La detención se registró el 7 de agosto, alrededor de las 22:00, cuando los comunicadores cubrían un accidente de tránsito en Monclova Un día antes, el lunes 6 de agosto, el mismo comando de soldados retuvo equipos y robó videocasetes y unidades de almacenamiento fotográfico en Saltillo a trabajadores de los diarios Vanguardia y Palabra, así como de la televisora local RCG Los militares mantuvieron incomunicados por casi 24 horas a Manolo Acosta y Sinué Samaniego, del periódico El Zócalo; a Jesús Meza González, del diario La Voz de Monclava, y a Adalberto Rodríguez, del Canal 4 de televisión local, quienes denunciaron tortura Los vehículos con logotipos de los medios para los que trabajan fueron abandonados cerca de las instalaciones militares de La Partida, en Monclova Proceso y Apro publicaron en agosto que Barrera Castrorena fue el militar responsable de atestiguar, aunque encapuchado, contra los reporteros ante un agente del MP Los acusó de portar un arma de fuego y un frasco que contenía alcohol con mariguana El 24 de agosto, el mismo subteniente estuvo a cargo de un operativo en Ciudad Acuña, Coahuila, en el que los militares tomaron por asalto un convoy de policías estatales, ministeriales, federales preventivos y federales de investigación, que habían instalado un retén Disparando tiros al aire, los soldados trasladaron a unas instalaciones militares, inclusive a un agente del MP federal y a otro del fuero común, que fueron vapuleados antes del traslado Al igual que los reporteros, policías y fiscales quedaron libres horas después, aunque las autoridades jamás esclarecieron los hechos Sólo el secretario de Seguridad Pública estatal, Fausto Destenave Furi, dijo que todo se debió "a una confusión"

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