Obispo de San Cristóbal arremete contra católicos tradicionalistas

jueves, 8 de febrero de 2007
Tuxtla Gutiérrez, Chis , 7 de febrero (apro)- El obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, ubicó este día a los "católicos tradicionalistas" como los promotores de los conflictos religiosos en la entidad Así, y en respuesta a la denuncia que hicieron este martes abogados y líderes religiosos de la entidad, en torno a que en el país se han incrementado los conflictos por motivos religiosos, Arizmendi difundió hoy un documento en que deslinda a los católicos diocesanos de ser fuente de violencia Bajo el título En Chiapas no hay guerra religiosa, el documento señala como promotores de los conflictos religiosos a los "católicos tradicionalistas" "De ordinario, esto sucede no entre católicos diocesanos y protestantes o evangélicos, sino entre éstos y los llamados tradicionalistas, que no dependen de nuestra diócesis, que no toman en cuenta la Biblia ni las leyes del país, sino se rigen por sus propios acuerdos y tradiciones" Con ellos "nosotros también tenemos diferencias Por tanto, no es válido calificar el conflicto como una guerra entre católicos y protestantes, y mucho menos seguir presentando a los católicos como intolerantes", advierte Arizmendi Esquivel Añade: "También los católicos sufrimos agresiones e insultos, como si todos fuéramos borrachos y pecadores irredentos A diario nos ataca el proselitismo exacerbado, en los domicilios, en las plazas públicas, en el culto, en los medios de comunicación" Según el prelado, "estamos cayendo en un supermercado religioso, con múltiples ofertas de ?religiones?, que fácilmente logran su registro constitutivo ante la Secretaría de Gobernación" Menciona que los problemas interreligiosos están plenamente identificados en unos cuatro o cinco municipios de Los Altos, y en alguno de la región fronteriza "En el resto del estado, todo es paz", asumió Sostuvo que a nadie se le puede obligar a cambiar de religión o a practicar un culto contrario a su conciencia Señaló que es ilegítimo obligar a pagar cuotas, a ejercer cargos, a participar en actos de culto que sean de una religión diferente a la propia, que no se han de exigir aportaciones económicas para fiestas religiosas que sean de otra creencia, y mucho menos se ha de permitir se expulse a quienes deciden practicar una religión diferente, ni se les cause algún daño en sus bienes o persona Suman 200 las denuncias Más aún: "Nuestra diócesis no alienta ni aprueba las expulsiones de quienes deciden profesar otra religión diferente a la de la mayoría, aunque sea un acuerdo tomado en asamblea Toda expulsión o discriminación por motivos religiosos no es acorde con el Evangelio, y por tanto la Iglesia católica la rechaza y la condena Los obispos, los sacerdotes, las religiosas y demás agentes de pastoral no promovemos esas intolerancias" Incluso sugiere a los comunicadores no calificar de "guerra religiosa" cualquier "desavenencia" que tiene su origen en problemas de orden político, social o cultural "En Chiapas no hay guerra religiosa, sino divisiones por la tierra, por los partidos, por las organizaciones y por otras cuestiones ideológicas", remata el documento Sin embargo, abogados y líderes religiosos de Chiapas tienen otra visión del problema En conferencia dijeron que han recogido más de 200 denuncias derivadas de problemas religiosos, no sólo en Chiapas sino en otras entidades, como los estados de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz "Estamos viendo que los casos de intolerancia religiosa en el país aumentan cada día de forma alarmante, y son más violentos y nos preocupan mucho", refirió Oscar Moha, presidente en Chiapas de la Barra Nacional de Abogados Cristianos En compañía de líderes evangélicos de los Altos de Chiapas, como Esdras Alonso, Moha expuso que ante la situación de intolerancia religiosa han establecido una delegación de la barra de abogados en cada una de las entidades en que son más recurrentes los casos: Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Chiapas, destacadamente "Tenemos en nuestro poder al menos 200 denuncias en distintas partes del país, que dan cuenta de la violación de los derechos más elementales de miembros de nuestras Iglesia: niños mujeres, ancianos, amas de casa, que van desde las simples amenazas, intimidación, robo de su propiedades y hasta la expulsión de su comunidad o muerte", sostuvo en un comunicado al que dio lectura Denunció que autoridades locales y federales encubren la problemática y desvían el tema aludiendo a los "usos y costumbres", o de plano declarando "inexistentes" las agresiones en contra de quienes profesan otra religión distinta a la mayoritaria Finalmente, Moha subrayó: "Deben considerar que los cristianos evangélicos somos un sector importante en el país, y que nuestra fuerza social, cívica y política corre el riesgo de transformarse en acciones de resistencia civil, derivando en actitudes innecesarias, como ya ha sucedido en Chiapas"

Comentarios