Reprueba Sandoval Iñiguez altos aguinaldos de funcionarios

viernes, 19 de diciembre de 2008
GUADALAJARA, Jal , 19 de diciembre (apro)- El cardenal Juan Sandoval Íñiguez afirmó este viernes que mientras no se elimine la corrupción, mientras los funcionarios gubernamentales se asignen jugosos salarios y cargos sólo en función de compromisos políticos, el país no saldrá del atraso ni se resolverá la grave situación de inseguridad y violencia que se vive "No es bueno, y yo lo he reprobado siempre, que los gobernantes se asignen a sí mismos los salarios y los jugosos aguinaldos, porque se sirven con la cuchara grande No se les debe dejar las arcas abiertas, porque en arca abierta hasta el más justo peca", dijo el arzobispo tapatío, cuando en una reunión con representantes de los medios se le pidió su opinión al respecto Sandoval Iñiguez reiteró que quienes nos gobiernan "no deben de abusar de sus facultades" y cobrar lo que les viene en gana, bien sea como sueldo o como aguinaldo, "y menos en tiempo de crisis" como la que vivimos actualmente Sostuvo: "Es conveniente que los salarios y los aguinaldos los fije y regule un organismo de ciudadanos, que diera unos sueldos honestos para nuestros gobernantes, pero que no dejen el cajón abierto" Así mismo, señaló que la política en el país se ha convertido en una forma de hacer dinero, de enriquecerse, "de tener muy altos salarios y de obtener ganancias ilícitas", y por eso el ejercicio público se ha vuelto un gran problema Y es que "no se han eliminado las corruptelas Es hacia donde los medios deben enfocar sus baterías, hacia donde hay faltas, no hacia donde no las hay", dijo el cardenal, en clara referencia a las críticas que con frecuencia le hacen De paso también criticó a los noticiarios de cobertura nacional que le dedican grandes espacios a la difusión pormenorizada de delitos, "cuando sabemos que muchos delincuentes lo que buscan es precisamente eso, ser conocidos, salir del anonimato Entonces, son esas personas y los narcos los héroes de la juventud hoy en día" Al preguntarle sobre la propuesta de implantar la pena de muerte contra quienes cometan delitos como el secuestro, Sandoval Íñiguez respondió que la Iglesia católica condena y condenará siempre la pena capital porque, de acuerdo con la doctrina eclesiástica y concretamente con el sentir de Juan Pablo II, ésta se convierte en una venganza contra quien delinquió, sin oportunidad para la enmienda, y aparte puede haber injusticias Aquí en México las cosas están peor, "porque la pena de muerte se volvería una forma de venganza, de eliminar al enemigo, y bastaría con darle dinero a un juez" para conseguir la muerte del contrario

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