Reprueban operativo nocturno contra mujeres en municipio de Coahuila

viernes, 15 de enero de 2010

SABINAS, Coah., 15 de enero (apro).- Legisladoras y activistas de género y de derechos humanos reprobaron el operativo puesto en marcha por el ayuntamiento priista de esta ciudad que prohíbe a los propietarios de bares y centros nocturnos que permitan la entrada y que contraten a mujeres como meseras, cajeras, cantineras y acompañantes.
 “Es inverosímil que algo así ocurra. Esa decisión violenta las garantías constitucionales, pues atenta contra la libertad de oficio, de tránsito y la igualdad entre individuos”, denunció la diputada local panista, Esther Quintana Salinas.
    Explicó que el artículo 5º de la Constitución establece que los ciudadanos se pueden dedicar a lo que deseen, siempre y cuando sea lícito, como lo es servir copas y cobrar.
    Nadie en el país , dijo, requiere permisos especiales ni salvoconductos para hacer lo que le plazca, por lo que estableció que si alguien desea tomar unas copas, puede hacerlo, y ningún gobierno puede forzar a la ciudadanía a ir a un determinado lugar, como es la zona de tolerancia.
    Además, recordó que hombres y mujeres son iguales ante la ley, garantía que se violenta con la prohibición de oficios a las mujeres.
    “¿O acaso los hombres que sean meseros, cantineros y cajeros, o vayan a beber, van a ser considerados prostitutos?”, cuestionó.
    Expuso que todo acto de autoridad debe estar fundado y motivado en la ley, lo que no ocurre en el caso de Sabinas, en que el alcalde Jesús María Montemayor puso en marcha un operativo policiaco ilegal.
    Apro publicó el jueves pasado que el operativo será permanente, luego que así lo anunció en un comunicado la propia Dirección de Seguridad Pública Municipal (DGSM).
    La legisladora Quintana Salinas calificó la decisión de “visión corta, una escasa visión que insulta a la mujer. No defiendo la prostitución, pero sólo a alguien que se le haya secado el seso se le puede ocurrir que la prostitución, el oficio más viejo del mundo, se pueda erradicar violando garantías constitucionales”.
    
Contra la equidad de género

La diputada local recordó acciones semejantes promovidas por panistas conservadores, como ocurrió en Saltillo en los 90, cuando el entonces alcalde Rosendo Villarreal Dávila impuso un reglamento para encarcelar a las mujeres que usaran minifalda o anduvieran en la calle después de las diez de la noche.
“Han sido ampliamente criticados, mientras que en esta ocasión, tratándose de un alcalde priista, nadie ha expuesto su rechazo a esa medida misógina y discriminatoria, propia de mentes reducidas que no caben en México”, acusó la panista.
    Por último, instó a las mujeres y propietarios de los establecimientos a interponer denuncias en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila, así como a tramitar amparos, con el propósito de evitar violaciones a garantías individuales.
Por su parte, Nelly Herrera, dirigente en la entidad de Alianza Cívica, coincidió en la inconstitucionalidad de los operativos puestos en Marcha en Sabinas, a los que calificó de “intolerantes y conservadores”.
    Herrera, quien ejerció un fuerte activismo durante los años en que Rosendo Villarreal prohibió las minifaldas en Saltillo, enmarca ese tipo de acciones como parte de un retroceso generalizado en el país.
    “En esos temas no se distingue entre PRI y PAN. Las actitudes conservadoras y negativas panistas han sido acompañadas y apoyadas por el PRI, un partido con el que sufrimos su actuación autoritaria, que sin embargo, no mostraba esa faceta intolerante que exhibe en tiempos recientes. En lugar de avanzar, vamos para atrás”, dijo.

La zona y El Botanero

Las amplias avenidas de Sabinas, un municipio con 50 mil habitantes aproximadamente, se encuentran desiertas cuando el las manecillas del reloj marcan las 22:00 horas.
Sólo una cafetería permanece abierta a esa hora y se encuentra cerca de la presidencia municipal; a dos cuadras de ahí, en la calle Zaragoza, el bar El Botanero se ofrece como la única opción para el trasnochador fiestero.
“El Botanero, auténtica cantina tradicional mexicana frente al hotel El Dorado, localizado en la calle Zaragoza 158, centro de la ciudad. Ofrece rica botana por cuenta de la casa, karaoke los fines de semana y mucha música”, reza el anuncio colocado por sus dueños.
    Hombres y mujeres atiborran el sitio, beben y bailan al ritmo de la música grupera que emite la radiola. El establecimiento no le hace honor a su nombre: las botanas son fritos, papas doradas o palomitas de maíz.
Sin embargo eso a nadie importa y, de jueves a sábado, el sitio se encuentra a reventar con todo y parejas que bailan o cantan.
    Al oriente de Sabinas, por una accidentada brecha de terracería, se accede a la zona de tolerancia, luego de atravesar el centro y la colonia Saravia, la más peligrosa de la ciudad.
    En unos cinco centros nocturnos, dos de ellos auténticos ‘table dance’, grupos de mujeres aguardan a clientes dispuestos a pagar por bailar unas piezas de música o por compañía en la mesa de los tragos.
Al fondo, una serpenteante arquitectura conduce a cuartos malolientes, camastros desvencijados, aunque, en El Capri, las muchachas ofrecen “la suite”, según denomina el negocio a unos cuartuchos con cama ‘king size’ y espeluznantes motivos ‘kitch’, con todo y estatuilla de la Santa Muerte.

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