Culpan a Conagua de inundaciones en Tabasco

viernes, 8 de octubre de 2010

VILLAHERMOSA, Tab., 8 de octubre (apro).- El diputado José Antonio Aysa Bernat, presidente de la Comisión Especial Cuenca Grijalva- Usumacinta del Congreso federal, afirmó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha “malgastado” 800 millones de pesos en obras que no han funcionado o que se caen, como el espigón que colapsó el miércoles pasado en la estructura de control de la compuerta El Macayo.
    Sostuvo que Tabasco se volvió inundar por irresponsabilidad de la Conagua en la construcción de obras, como la estructura de control El Macayo que debió concluirse en 2008 para controlar las aguas que el río Carrizal recibe de la presa Peñitas a través del río Mezcalapa, a fin de proteger Villaherrmosa.
    Sin embargo, añadió, como no se terminó, ahora por la emergencia se construyó un espigón de piedra para controlar transitoriamente el Carrizal, a un costo de 300 millones de pesos y, que al pasar la temporada de lluvias y bajen las aguas, se derribará para concluir la segunda parte de El Macayo.
     “La Conagua está malgastando los recursos en obras de emergencia, como el famoso espigón que se está haciendo en  la bifurcación de los ríos Samaria y Carrizal, que costará 300 millones de pesos, obra que viene a tapar la irresponsabilidad por no haber concluido El Macayo, que debió haber sido terminado desde 2008. Este espigón se derribará cuando se inicie la segunda parte de El Macayo”, señaló.
      Aysa Bernata dijo que otro dinero “tirado al agua” es la colocación de 60 kilómetros de costales de arena a un costo de más de 500 millones de pesos, la cual está sustituyendo la función de 137 kilómetros de bordos y muros “que debieron haber estado funcionando en estos momentos de emergencia y que han tenido que ser reforzados pese a ser obras definitivas”.
    El legislador calificó como la “última ocurrencia” del delegado de la Conagua, Jorge Octavio Mijangos, la destrucción del bordo en la comunidad de  Acachapan y Colmena, donde se habían invertido más de 28 millones de pesos y tuvo que ser abierto en seis tramos para bajar el nivel del río Grijalva, “luego que la dependencia federal dejó de hacer los canales de alivio de Sabanilla y Las Raíces que tenían ese objetivo”.
            Por su parte, la Conagua reiteró que el asentamiento en uno de los espigones en El Macayo no variará el flujo de agua del Carrizal hacia Villahermosa y que su rehabilitación no representará costo adicional a la dependencia.
             Informó que el hundimiento del espigón, ubicado a un costado de la estructura de control del Macayo margen izquierda, se atenderá ejecutando el Proyecto Ejecutivo para el cierre de la cortina de esta estructura, en su segunda etapa que concluirá en el 2012.
    “Los asentamientos son comunes en este tipo de espigones y su estabilidad no se relaciona con el aumento o disminución de los gastos y escurrimientos que pasan por el río Carrizal”, dijo la dependencia en un comunicado.
    Señaló que especialistas en presas de la Conagua y asesores de los institutos de Tecnología del Agua e Ingeniería de la UNAM, efectuaron una inspección técnica del asentamiento, junto con personal del Organismo de Cuenca Frontera Sur y autoridades del gobierno de Tabasco.
    Explicó que El Macayo es una obra de control que contempla dos estructuras; una, en cada margen del río Carrizal con una cortina de tipo permeable en el cauce del río. La correspondiente a la margen izquierda se encuentra concluida y está en proceso de contratación la correspondiente a la margen derecha y el cierre del río con una cortina tipo presa.
    Se encuentra ubicada casi en el nacimiento del río Carrizal, cerca de donde el río Mezcalapa –el cual es alimentado por el volumen de agua liberado por Peñitas y las lluvias registradas después de esa
hidroeléctrica–  se divide entre este afluente y el río Samaria.
    Señaló que junto con la conclusión del El Macayo, en el marco del Plan Hídrico Integral de Tabasco (PHIT), se prevé el desazolve del río Samaria y la adecuación de puentes vehiculares que actualmente lo estrechan, así como la mejora o sobreelevación de los bordos izquierdo y derecho en protección contra inundaciones de los municipios de Huimanguillo, Cárdenas, Jalpa de Méndez y Nacajuca, entre otras acciones.
    Detalló que el “estrechamiento” del río Carrizal, cuyo espigón derecho sufrió un asentamiento, consta de dos estructuras alargadas que parten de ambas márgenes hacia el centro del río sin cerrarlo completamente.
           “Con este estrangulamiento construido desde 2000 se recuperó en parte la distribución natural de los volúmenes conducidos por el Mezcalapa en un 60 a 70% por el Samaria y entre un 30 a 40% al Carrizal”, manifestó.
    Luego de la inspección de los especialistas, se determinó que este tipo de asentamientos son manejables por estas estructuras “y es producto de la erosión en el fondo acumulada durante su operación en cerca de 10 años, acentuada por lo eventos de la presente contingencia”.
    Como medida correctiva y preventiva, se comenzará la construcción de un encamisado a base de roca mayor a un metro de diámetro como lo consigna el proyecto definitivo para la construcción de la cortina.
    “Esta acción, que no implicará la erogación de recursos adicionales a los ya proyectados para construcción de la segunda etapa y última de la estructura de control de El Macayo, permitirá darles estabilidad a ambos espigones y evitará que se sigan asentando por la erosión del fondo”, aseguró la Conagua.