Zapatistas se deslidan de trifulca en Agua Azul

viernes, 12 de febrero de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 12 de febrero (apro).- Simpatizantes zapatistas se deslindaron del enfrentamiento ocurrido el pasado sábado 6 entre ejidatarios del centro eco-turístico de Agua Azul y habitantes de la comunidad de Bolom Ajaw.
En un comunicado, las bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) argumentaron que quienes iniciaron la agresión fueron “los priistas de Agua Azul”.
El incidente en el municipio de Tumbalá, que involucró balazos y piedras, dejó un saldo un muerto (Adolfo Moreno Estrada), 14 lesionados y cinco retenidos.
Sin embargo, el miércoles pasados estos últimos fueron entregados por los simpatizantes zapatistas a las autoridades locales y estatales.
En la misiva, el EZLN da su versión de los hechos:
Los cooperativistas llegaron a Bolom Ajaw “con pistolas y rifles en manos, disparando hacia nuestros compañeros; calculamos que quemaron como 250 cartuchos de calibre 22, y gracias a que nuestros compañeros se retiraron rápidamente, no fueron heridos ni tuvimos muertos”.
Los zapatistas reviraron que fueron los administradores del centro eco-turístico, adheridos a la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (OPDDIC), quienes iniciaron el ataque con sus armas de fuego en Bolom Ajaw:
“Se dirigieron a la iglesia del poblado y entraron rompiendo la puerta; estando adentro, hicieron destrozos, entre ellos la destrucción de santos, la caja de la eucaristía y el altar. Por los disparos indiscriminados, ellos mismo causaron la muerte de su compañero”, advierte la carta.
Por su parte, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) informó que, luego de indagar los hechos y contrastar las versiones, le queda claro que “el ataque armado al poblado zapatista de Bolom Ajaw fue hecho por pobladores priistas de Agua Azul”.
Sostiene que el gobierno federal y estatal presiona para una intervención militar contra las bases de apoyo zapatistas e incrementa operaciones de inteligencia de fuerzas mixtas, militares y civiles.
Corroboró que la Junta de Buen Gobierno del caracol IV promueve un pacto de conciliación basado en los procedimientos de la justicia autónoma indígena, pero que la ausencia de voluntad política del gobierno estatal cierra las posibilidades de distensión.
Por esa razón, el Frayba expresó su profunda preocupación por la violencia desatada en Bolón Ajaw, y que todo fue “producto de la mala actuación y omisión por parte del gobierno del estado para resolver un problema entre los zapatistas y una parte de los pobladores de Agua Azul, mismos que son integrantes del PRI y presuntamente militantes de la OPDDIC”.
Además hizo un llamado a la sociedad civil nacional e internacional a pronunciarse en contra de la escalada de violencia contra el proceso autonómico, civil y pacífico, de las bases de apoyo zapatistas.

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