Condenan desalojo de indígenas de Montes Azules

miércoles, 3 de febrero de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 3 de febrero (apro).- Organismos no gubernamentales de México y del extranjero condenaron el desalojo de comunidades indígenas de la Selva Lacandona, y exigieron al gobernador Juan Sabines Guerrero y al presidente Felipe Calderón “parar la ofensiva”, ya que podrían provocar un conflicto más grave en la región, donde tiene presencia el EZLN.
El grupo europeo Basta, la Red Informativa el Zapatismo “La Otra Campaña y otras Luchas de Resistencia”, así como el Grupo Maderas del Pueblo del Sureste, recriminaron a la administración estatal el desalojo de las comunidades La Laguna de San Pedro de Guanil --base zapatista del municipio autónomo Ricardo Flores Magón--, y de El Suspiro o El Semental, para beneficiar a grupos de indígenas afines al gobierno.
Criticaron que el gobierno del estado argumente que el desalojo del pasado 22 de enero se llevó a cabo con el fin de salvar el ecosistema, cuando ya tiene preparada la entrega de esos predios a otros indígenas que los explotarán como “proyectos ecoturísticos”.
Asimismo, reprobaron que los operativos policíacos no han sido pacíficos: “No dicen que la orden fue incendiar sus casas, despojándoles de sus bienes más elementales, acabando con todo en cuestión de pocas horas. Que estas mujeres, hombres, niños y ancianos han sido expulsados de sus viviendas, arrancados de su suelo, despojados de sus herramientas, de sus fuentes de trabajo y subsistencia, de sus costumbres, desconociéndose incesantemente la legitimidad de sus derechos, de la manera más cruel.”
Señalaron que una parte de esta población fue trasladada a Palenque “obligada por el horror de las circunstancias”. Los habitantes de El Suspiro, agregaron, se vieron forzados a abandonar su comunidad y refugiarse en el monte, mientras que cuatro mujeres se encuentran hasta el momento desaparecidas.
Además, repudiaron el “permanente hostigamiento” al que han sido expuestas las comunidades amenazadas y desalojadas de sus tierras, y exigieron la aparición inmediata y con vida de las mujeres desaparecidas en El Suspiro
Reclamaron también la inmediata devolución de las tierras arrebatadas a los pobladores San Pedro Guanil y El Suspiro, así como de las restantes comunidades de Montes Azules que han sido expulsadas anteriormente.
Finalmente, exigieron indemnizar a cada familia afectada por los daños causados en todos los desalojos que han tenido lugar “como parte de la cínica estrategia de desarrollo de la selva Lacandona impulsada por el gobierno mexicano”.

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