Denuncian abusos en centros de rehabilitación de Guanajuato

miércoles, 12 de mayo de 2010

LEON, GTO., 12 de mayo (apro).- Unos 150 niños y jóvenes --de entre 11 y 21 años--, que presuntamente recibían rehabilitación contra adicciones en dos centros de esta ciudad, denunciaron golpes, maltratos y, en algunos casos, abuso sexual.

Uno de estos centros, denominado Grupo Lenguaje de la Mujer, fue clausurado hoy por personal de la Secretaría de Salud del estado, pero desde hace cuatro días los 30 jóvenes que se encontraban hacinados en el lugar fueron rescatados por policías preventivos, luego que los vecinos denunciaron los abusos.

Mientras que en el otro centro, conocido como CDO, los internos fueron obligados a salir cuando los encargados recibieron el aviso de que la Policía Municipal había intervenido el Grupo Lenguaje de la Mujer.

Según el recuento de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, por lo menos 150 jóvenes, mujeres y hombres, se encontraban en ambos albergues en similares condiciones de maltrato.

Fue el domingo por la tarde cuando la Policía Municipal recibió el reporte de vecinos del Grupo Lenguaje de la Mujer, ubicado en la calle Independencia 611 de la colonia San Miguel, en que se denunciaba que en el sitio continuamente se registraban “problemas”.

Al acudir al lugar, se encontraron afuera con la madre de uno de los jóvenes internos, quien acusó a los encargados de haberle causado quemaduras a su hijo en manos y muñecas, y que otros internos le gritaban desde adentro clamando por ayuda.

Cuando el responsable del operativo pidió hablar con el encargado, un hombre que después se identificó como Jesús Bustos Mena le obstruyó el acceso, por lo que fue detenido.

Al ingresar al inmueble, los policías encontraron a unos 30 niños y jóvenes, de entre 11 y 21 años --entre ellos varias mujeres--, encerrados en un cuarto con candado.

Los jóvenes relataron a los agentes preventivos que habían sido golpeados; que los amarraban con mecates y que incluso algunos de ellos fueron abusados sexualmente por los encargados del centro.

En ese momento fueron sacados del edificio y entregados a sus familiares.

La familia de uno de los internos presentó denuncia ante el Ministerio Público, que inició la averiguación previa 233/2010.

El lunes, la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) informó que este presunto centro de rehabilitación no contaba con autorización, y que se procedería a aplicar una sanción administrativa.

El titular de la Dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios, Joel Manrique, declaró en conferencia de prensa que la regulación de estos establecimientos recae en las autoridades sanitarias federales, por lo que sus pares estatales sólo podían instaurar un proceso administrativo por observaciones en materia sanitaria y de higiene.

Sin embargo, hoy por la tarde personal de esa dirección y de la Jurisdicción Sanitaria VII acudió al lugar para realizar una inspección.

En un posterior comunicado, la SSG informó de la clausura del sitio, como resultado “de la verificación sanitaria efectuada en dicho centro, tras la denuncia anónima vía telefónica”, en virtud que “se detectaron condiciones físico-sanitarias del establecimiento que operaba de manera irregular”.

Cuando el personal de Salud se presentó a colocar los sellos, aún encontraron a ocho personas en el interior del inmueble, “mismos que manifestaron no ser internos y desalojaron el local de manera voluntaria”, indica el comunicado.

Desde hacía meses que los vecinos se quejaban de los ruidos, gritos y música que se escuchaban desde el edificio de Independencia 611, en uno de los barrios más antiguos y populosos de León, según informaron diarios locales.

Incluso se reportaban frecuentes fugas de internos, quienes trepaban y huían por las azoteas de las casas colindantes.

Hoy la Secretaría de Seguridad Pública informó que otro grupo de 120 hombres y mujeres que se encontraban recluidos en un centro vinculado al Grupo Lenguaje de la Mujer, ubicado en el fraccionamiento campestre Las Granjitas, salieron corriendo cuando las puertas del lugar fueron abiertas por los encargados, el domingo por la noche, al parecer por un aviso de que la Policía Municipal arribaría también a ese lugar.

Los internos se encontraban en condiciones similares: sin zapatos y con escasa indumentaria.