Celebra gobernadora triunfo arrollador del PRI en Yucatán

viernes, 21 de mayo de 2010

MÉRIDA, Yuc., 21 de mayo (apro).- Con el pretexto de conmemorar el tercer aniversario de su triunfo electoral, el priismo yucateco rindió culto anoche a su “capitana”, “inspiración” y “guía del nuevo PRI”, la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, en una excelsa velada  que fue aprovechada de paso para celebrar la victoria de ese partido en los comicios del pasado domingo.
     “Esos éxitos y victorias no son casualidad, porque nuestra mejor carta, nuestro pilar y lo que nos sostiene es el trabajo, la sensibilidad y la entrega humana y generosa de Ivonne Ortega”, expresó la presidenta estatal del PRI, Alaine López Briceño.
     En su mensaje dirigido a la mandataria, en un abarrotado Centro de Convenciones Siglo XXI, la lideresa, de apenas 21 años, resaltó:
     “Así, capitana. Así, gobernadora. Así, primera priista de Yucatán. Hoy todos los priistas te decimos: ¡Ivonne, te cumplimos! ¡Ivonne, te queremos!”.
     Y más: “Ivonne, tu eres la inspiración y la guía del nuevo PRI, que sabe combinar experiencia y juventud”.    
     López Briceño ofreció cifras de la jornada electoral del pasado domingo: Presumió que su partido ganó 63 municipios y 13 distritos y que obtuvo 14 mil votos, “limpiamente”.
Siguió:
“Ganamos con propuestas y demostramos que el PRI ha vuelto a ser la mayoría que Yucatán quiere y necesita. Demostramos que no hay un solo espacio en el estado en el que no podamos competir y en el que no tengamos oportunidad real de ser gobierno”, dijo.
    Al hacer uso de la palabra, la gobernadora Ortega, quien lució un diseño de la nueva línea de ropa “Ibónica”, que ahora se dedica a promocionar, declaró mayo como el mes de la “Nueva Mayoría”, como desde los tiempos de su campaña a la gubernatura se llama a la ola priista.
     “Ahora, hace 4 días, otra vez, como un gran equipo, como un solo corazón, el PRI ganó Mérida y ganó, también, la mayoría en el Congreso. Se ganó la confianza absoluta y contundente de los ciudadanos”, dijo, y resaltó que “hoy, 7 de cada 10 habitantes de Yucatán, van a ser gobernados por presidentes municipales surgidos del PRI”.
En la cena estuvieron presentes todos los candidatos ganadores, incluida Angélica Araujo, quien contendió por la alcaldía de Mérida, donde hasta anoche no terminaba el cómputo oficial de la votación. Sin embargo, la figura estelar fue la gobernadora, a quien el PAN acusa de haber metido las manos en el proceso electoral para manipular los resultados.
“Esa es la victoria limpia y transparente que se consiguió con propuestas positivas. Pésele a quien le pese. Le duela a quien le duela”, dijo en su discurso.
Y añadió que “como priista, como mujer mexicana y como parte de una nueva generación que cree en una nueva y mejor forma de hacer política, no puedo permitir que se regatee la decisión ciudadana, una decisión ciudadana para respaldar a nuestro partido, una decisión que sí es importante, que sí resuena a nivel nacional y que sí le sirve a Yucatán, porque aquí, la ciudadanía ha votado por un Yucatán unificado en su mandato democrático.
“Y ese gobierno unificado por mandato ciudadano, es una oportunidad casi única a nivel nacional, para hacer que la democracia dé los resultados que todos queremos”.
Sostuvo que la ciudadanía eligió el domingo “hacer a un lado a partidos y candidatos que buscan conflictos, y siembran divisiones”.
En alusión a la postura que asumió el PAN para defender el supuesto triunfo de su candidata a la alcaldía, Beatriz Zavala Peniche, Ortega Pacheco, arropada por su partido, expresó que “la gente quiere política de soluciones y no política de manifestaciones y declaraciones”.
Abundo:
“Creo que México y su transición democrática, ya se merecen dejar atrás los argumentos infantiles e irresponsables donde los perdedores siempre atacan al arbitro electoral y ponen en riesgo a la Nación”.
Más adelante, la mandataria, a quien sus detractores reprochan su proclividad a la frivolidad y su debilidad por la farándula, advirtió a sus correligionarios:
“No crean que se ha ganado para marearse en el poder o para actuar con arrogancia. Se ganó el privilegio de trabajar 20 horas diarias y de no descansar los fines de semana. Se ganó el privilegio de resolver problemas complicados y de ser criticados y evaluados por una ciudadanía exigente. Se ganó el privilegio de servir con humildad y sensibilidad, nunca de servirnos”.
Aseguró que vigilará que cada candidato electo “obtenga el honor de trabajar mucho y de ganar poco” y los aconsejó: “no escuchen ni los insultos, ni las mentiras de una campaña que ya quedó y debe quedar atrás”.
Ortega subrayó que la gente quiere trabajo y no conflicto y debate político eterno. “Les digo esto, porque si alguien ha recibido insultos y si alguien ha sufrido la calumnia y la mentira, soy yo”, indicó.
Y redondeó su idea:
“¿Y saben qué? Los ciudadanos han callado las mentiras con sus votos. Los ciudadanos le han dado la espalda a los que juegan sucio”.
A pesar de los ataques, la mandataria dijo que ha sabido guardar silencio y mantener la calma porque, acotó, es la mejor manera de conservar una digna estatura.
“Tengo mano firme de capitana, pero también tengo la delicadeza y la decencia de una dama. Y como dama que ama a Yucatán”, aclaró la gobernadora en alusión a los señalamientos del líder nacional del PAN, César Nava, que puso en duda su condición de dama.

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