Condena arquidiócesis asesinato de sacerdote en Oaxaca

jueves, 29 de julio de 2010

OAXACA, Oax., 29 de julio (apro).- Luego del asesinato del capellán del Templo de las Nieves, Salvador Carlos Woto, la arquidiócesis de Antequera-Oaxaca condenó la inseguridad que priva en el estado, lo que atribuyó a la “grave descomposición social” que ha dejado el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz.

El apoderado legal de la arquidiócesis Francisco Wilfrido Mayrén Peláez, dijo que, entre los ilícitos registrados, figura el secuestro y tortura de dos sacerdotes, el homicidio de Carlos Woto y cerca de 200 robos sacrílegos.

Señaló que en el sexenio de Ruiz Ortiz “se han vivido maldades e injusticias en contra del pueblo, activistas, líderes sociales y periodistas, y lo único que nos faltaba era el asesinato de un sacerdote”.

Añadió: “Este hecho manifiesta de manera clara la grave descomposición social en que está sumido nuestro estado”.

Al término de la misa que ofició por el descanso del sacerdote Carlos Woto, asesinado ayer en las oficinas del templo de Las Nieves, ubicado en el Centro Histórico de Oaxaca, el también coordinador de la Comisión Diocesana de Justicia y Paz, lamentó la muerte del cura, de 82 años de edad, quien “lo único que hizo fue dedicarse a hacer el bien y entregar su vida al servicio de Dios y de la Iglesia”.

Dijo que hasta ahora las investigaciones apuntan a que fue un robo con violencia, ya que el presbítero presentaba golpes en la nariz y en el pómulo, además de que, señaló, “con las vendas con las que se cubría una hernia lo ahorcaron”.

“No faltarán los abogados del diablo que desde algunos medios de comunicación traten de llenar del lodo lo que ellos mismos han tirado en Oaxaca, pero lo que nunca va a faltar son los cientos de testimonios de gente que conoció al padre bondadoso”.

Mayrén Peláez  se refirió al caso de la “tortura física y psicológica” a la que fue sometido el párroco de Juquila, Alberto Pacheco Quiroz, quien fue secuestrado el 23 de enero de 2005 “para robar el Santuario de la Virgen de Juquila, un botín de seis millones de pesos”.

Añadió que, por estos hechos, se inició la averiguación previa 08(SC)/2005, sin que, hasta la fecha, haya resultados.

Señaló que otro caso es el del párroco de San Pedro Mártir, Martín Octavio García Ortiz, quien fue secuestrado y torturado el pasado 19 de junio por un grupo de príistas del municipio de San José del Progreso, Ocotlán.

No obstante, dijo, la Procuraduría General de Justicia del estado (^PGJE) mantuvo arraigado a García Gómez, como presunto responsable de los hechos de violencia en esa localidad.

Además, señaló, en el sexenio de Ulises Ruiz se han cometido alrededor de 200 robos en iglesias del estado, de los que 160 fueron en la arquidiócesis de Antequera, “ninguno de los cuales ha sido esclarecido”.

Indicó que los ilícitos contra templos católicos van desde el robo de alcancías, imágenes, lienzos y piezas de arte sacro antiguas.

Explicó que, desde el punto de vista económico, los objetos más valiosos robados han sido la imagen de Nuestra Señora del Popolo, en el Templo de la Compañía de Jesús, y tres imágenes del siglo XVI, que fueron sustraídas de Santa Cruz Nexila.

Añadió que también se han cometido robos en las capillas de Zaachila, Santa Inés Yatzechi, San Simón Almologas, San Francisco Sola de Vega, la Sagrada Familia y Nuestra Señora de la Soledad,

También en los templos de San Miguel Sola, De los Siete Príncipes y de Nazareno Etla.

 “Aunque la iglesia se ha convertido en blanco de la delincuencia común y organizada, desafortunadamente todos estros casos se ha  quedo en la investigación”, añadió.