En protesta por falta de obras, cierran indígenas presa de Yuribia

lunes, 2 de agosto de 2010

JALAPA, Ver., 2 de agosto (apro).- Ante el incumplimiento del gobierno del estado para liberar recursos para obras sociales, autoridades de 23 comunidades del municipio de Tatahuicapan de Juárez, cerraron la válvula de la presa Yuribia, que surte de agua a Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque, donde se asientan los principales complejos petroquímicos de Pemex.

La decisión de las comunidades indígenas de ese municipio, ubicado en las faldas de la sierra de Soteapan, al sur de la entidad, fue motivada también ante el adeudo que mantienen las autoridades de los municipios afectados por el corte del servicio de agua, esta madrugada.

Los ayuntamientos de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque firmaron un convenio con las autoridades de Tatahuicapan y sus comunidades desde septiembre de 2006, para que, junto con el gobierno del estado, se liberaran recursos para la realización de obras públicas en esta región popoluca.

Desde hace dos años, las autoridades de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque adeudan a Tatahuicapan cerca de seis millones de pesos por el pago de los servicios de agua de la presa Yuribia a poblados y colonias populares de esos municipios petroleros.

Entre esas obras públicas figura la pavimentación de carretera Tonalaza-Tatahuicapan; la terminación del asfalto del camino Tatahuicapan-Los Arrecifes; la construcción de dos puentes, y otras más para ejidos de esa localidad, cuyo monto asciende a más de 30 millones de pesos.

El Consejo Indígena de Pueblos Nahuas y Popolucas afirmó que algunas de las obras ya iniciadas en sus comunidades “se realizaron con recursos propios de los contratistas, ya que el gobierno de Fidel Herrera Beltrán no ha liberado en todo el año ni un centavo más del presupuesto aprobado para ello”.

El alcalde de Tatahuicapan, Esteban Bautista Hernández, señaló que desde hace dos meses exigen al gobierno estatal el cumplimiento de las obras y que, a pesar de que han sido convocados a reuniones en la capital del estado, “no hemos sido atendidos”.

Incluso, dijo que enviados del gobierno de Fidel Herrera le ofrecieron tres millones de pesos para que “dejara de andar presionando. Sin embargo, me negué a aceptar ese acto de corrupción, lo que hice del conocimiento de las autoridades en las comunidades que decidieron continuar en la lucha”.

En asamblea comunitaria, donde intervinieron las 23 comunidades de ese municipio, subrayó, “decidimos continuar en esta lucha no sólo por la realización de obras, sino por el respeto a la dignidad de los pueblos indígenas nahuas  y popolucas y los mestizos de Tatahuicapan de Juárez”. 

Bautista Hernández dijo que alrededor de las 6 de la tarde de ayer los pobladores se trasladaron al sitio donde se ubica la presa Yuribia y, horas más tarde, “decidimos cerrar la válvula”, que abastece de agua a las ciudades de Coatzacoalcos, Minatitlàn y Cosoleacaque y otros poblados cercanos.

La medida afecta a cerca de 400 mil habitantes de esas tres ciudades, donde se ubican los complejos petroquímicos de Pajaritos, Morelos y Lázaro Cárdenas del Río, así como otras instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex),

Bautista Hernández afirmó que es legítima la demanda de los pueblos y autoridades ejidales de ese municipio, ya que sólo han recibido promesas y engaños de las autoridades estatales y municipales, por lo que “tomamos esta decisión hasta que cumplan con los compromisos ya establecidos desde 2006”.

Por su parte, el subsecretario de Gobierno, Marlon Ramírez, aseguró que las obras pactadas con las comunidades “no están detenidas. El presupuesto ya está aprobado y el gobierno del estado está en disposición de dialogo y de cumplir con los acuerdos, por lo que no era necesario llegar a ese tipo de presiones”.

Añadió que el gobierno del estado negocia ya con las autoridades municipales y de las comunidades indígenas de Tatahuicapan de Juárez para solucionar el conflicto.