Condena arquidiócesis asesinatos y persecución de curas en Oaxaca

jueves, 5 de agosto de 2010

OAXACA, Oax., 5 de agosto (apro).- El Presbiterio de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca llamó a “derrotar la podredumbre a la que nos ha conducido la corrupción y la impunidad y así recuperar la justicia, la anhelada paz y el bienestar de nuestras familias oaxaqueñas, de tal manera que se logre la reconciliación y, con ello, una sana convivencia social”.

Dijo que el asesinato del padre Salvador Carlos Wotto y la persecución de sacerdotes, “es expresión muy clara de la descomposición social que viene experimentando la sociedad oaxaqueña a causa de la pérdida de valores humanos y cristianos”.

Por ello, pidió a las autoridades “la lucidez y habilidad necesarias para resolver éste y los demás casos que a diario se presentan en el estado”.

En el documento, dirigido al pueblo de Oaxaca, ceca de un centenar de sacerdotes católicos exigen a las autoridades “el ejercicio de una debida investigación para que se haga justicia de manera pronta y expedita”.

“Esperamos un gran interés y compromiso para garantizar la imparcialidad de la justicia y que este desafortunado hecho no quede impune, como el caso del padre Mauro Andrés OrtIz Carreño, asesinado el 6 de mayo de 1998”, señala.

Antes de clausurar el Año Sacerdotal, el presbiterio condenó “el cobarde asesinato del padre Carlos Wotto, de 82 años de edad, cometido el pasado 28 de julio a manos de personas aún desconocidas”.

Además, el Presbiterio diocesano se solidarizó con el caso del padre Martín Octavio García Ortiz, “a fin de que se solucione de inmediato la serie de delitos, injusticias y arbitrariedades que se cometieron en contra de su persona, exonerándolo de cualquier cargo delictuoso”.

Hicieron hincapié en que “la sociedad sabe que es totalmente inocente de las falsas y dolosas imputaciones de las que se le inculpa. Estamos convencidos de que él siempre ha actuado en el espíritu del Evangelio, apegado a la doctrina social de la Iglesia y de las leyes de nuestro país en el desempeño de sus deberes como sacerdote, profeta y pastor de la parroquia de San Pedro Apóstol, Ocotlán”.

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