Rehuye Calderón decretar zona de desastre a Tabasco

martes, 7 de septiembre de 2010

VILLAHERMOSA, Tab., 7 de septiembre (apro).- El presidente Felipe Calderón constató hoy aquí la magnitud de los daños ocasionados por las inundaciones, pero evitó comprometerse a declarar zona de desastre a la entidad, como se lo pidió puntualmente el gobernador Andrés Granier Melo.
    Luego de recorrer zonas afectadas en Villahermosa y comunidades aledañas, Calderón Hinojosa destacó que gracias a las obras del Plan Hídrico Integral de Tabasco (PHIT) la capital del estado se encuentra a salvo, a diferencia de lo sucedido en 2007.
    Sin embargo, dijo coincidir con el gobernador Granier de que “esto apenas comienza”, ya que se espera la temporada fuerte de lluvias en septiembre y octubre, así como varios frentes fríos.
Aseguró que el cambio climático ha influido en la intensidad de los aguaceros y las inundaciones, y que el gobierno estatal le ha manifestado la “zozobra” que existe entre la ciudadanía ante la situación prevaleciente y lo que pueda venir.
    “El gobernador me ha compartido una serie de preocupaciones y planteamientos a nombre de las tabasqueñas y los tabasqueños que yo con mucho gusto me llevo, y estaremos siempre al pendiente de la evolución de este temporal de lluvias que está afectando a esta bella entidad”, atajó.
    Granier Melo solicitó al presidente Calderón la declaratoria de Tabasco como zona de desastre, autorización de recursos emergentes y que el gobierno estatal y municipios sean eximidos de los candados que se establecen para poder acceder a los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).
Además, una política de inversión con incentivos para reactivar la cadena productiva y un mayor control en el manejo de las presas del Alto Grijalva, sin tener que liberar agua en cantidades que inunden la planicie tabasqueña.
Asimismo, la posibilidad de una “reingeniería total” del territorio tabasqueño, más allá del PHIT, ya que el pueblo “no puede vivir en la incertidumbre de manera permanentemente” por las cuatro inundaciones sufridas en los últimos cuatro años.
    El gobernador también destacó que la mayor parte de los recursos se ha destinado a la rehabilitación y reconstrucción de los 17 municipios de Tabasco.
    “Aunque 12 de nuestros 17 municipios han sido declarados en estado de emergencia, todos están en riesgo, y el escenario que se avizora es peor que en 2007, usted lo acaba de constatar en el recorrido aéreo que se acaba de realizar”, comentó Granier a Calderón.
El Ejecutivo local incluso hizo la acotación de que se han perdido casi 40 mil millones de pesos por las tres inundaciones anteriores.
    Calderón respondió que las lluvias no sólo están afectando a Tabasco, sino también a entidades como Veracruz y Oaxaca, además de Tamaulipas, Nuevo León, Michoacán y otras.
    “A pesar de ser este temporal de lluvias de julio y agosto el doble del máximo histórico para esta zona, afortunadamente la ciudad de Villahermosa ha resistido, se encuentra a salvo. Las obras que se han realizado han permitido evitar que se repitan situaciones catastróficas”, aseguró.
    Sobre la petición de reconsiderar el manejo de las presas del Alto Grijalva, el Ejecutivo federal dijo que él siempre ha confiado en el juicio de los expertos en materia hidrológica, y que la prioridad de su gobierno es la seguridad de la gente, “más allá de la necesidad de generar energía eléctrica”.
    Destacó que en Tabasco, desde la inundación de 2007, se han invertido unos 3 mil 500 millones de pesos, “y habremos de invertir todavía mucho más”, ofreció.
    “Este ha sido un año extraordinariamente diferente y extraordinariamente más lluvioso que cualquier otro”, resaltó y, en referencia a que las lluvias seguirán, adelantó que “pronto” volverá a Tabasco.
    Después de sobrevolar zonas afectadas y supervisar los trabajos de protección en la colonia Casa Blanca de Villahermosa, Calderón y Granier Melo se trasladaron al hangar del gobierno del estado, donde se evaluó la situación que enfrenta Tabasco por la cuarta inundación consecutiva.
    Por su parte, el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege, anunció que acordó con el gobierno del estado la posibilidad de que el desfogue de la presa Peñitas alcance los 2 mil 500 metros cúbicos por segundo o más en el mes de octubre, dependiendo de la situación de lluvias.
    Explicó que Peñitas debe mantenerse mínimo en 2 mil metros cúbicos por segundo durante todo septiembre y también mínimo en todo el mes de octubre.
“Calculamos que octubre pudiera incluso tener la necesidad de incrementarse a 2 mil 500, y desde luego prepararnos también todos para eventualmente, en caso necesario, poder tener incluso un gasto mayor de la presa de Peñitas”, anticipó.
    Reconoció que llevar el desfogue de Peñitas a esos niveles provocaría la inundación de 24 comunidades de los municipios de Cunduacán, Jalpa de Méndez y Nacajuca, por donde pasa el río Samaria, porque incluso así está diseñado desde el año 2000 y confirmado en el diseño del PHIT.
    “Así está diseñado desde el año 2000 y fue reforzado en el Plan Hídrico Integral, con la construcción de la estructura de El Macayo y de un espigón que estamos en este momento construyendo para que al tomar la avenida (de agua) de 2 mil metros cúbicos por segundo, derive 70% hacia el río Samaria y 30% hacia el río Carrizal. Si logramos esta mezcla, dejamos con una mínima afectación a Villahermosa, pero tenemos que reconocer que afectamos las comunidades que están asentadas dentro del cauce del río Samaria”, explicó Luege.
    Mencionó que otras afectaciones serían a instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), y agregó que para tratar de contrarrestar los daños que pudieran causarse, la Conagua tiene en marcha o está por iniciar al menos 13 obras.

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