Líderes católicos y evangélicos rechazan que haya intolerancia religiosa en Chiapas

miércoles, 9 de febrero de 2011

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 9 de febrero (apro).- Líderes católicos y evangélicos de Chiapas rechazaron que en la entidad haya problemas de intolerancia religiosa; lo que hay, dijeron, son “conflictos intracomunitarios por la tierra, la madera; por invasión de poderes y por divisiones políticas”.
    Lo anterior fue confirmado por el obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, en su mensaje semanal, en el cual, reseñó la reunión ordinaria cuatrimestral del Consejo Interreligioso de Chiapas, integrada por los obispos católicos del estado y los representantes legales de diversas confesiones evangélicas, en la que se analizó el escenario local que priva en sobre la materia.
“Uno de los puntos que siempre está en la agenda, es analizar si hay casos de intolerancia religiosa, para ver qué podemos hacer y así colaborar a la paz y la fraternidad. Salvo casos muy puntuales, coincidimos en que no hay situaciones propiamente de intolerancia religiosa en Chiapas, sino conflictos intracomunitarios, por la tierra, la madera; por invasión de poderes y por divisiones políticas”, explicó Arizmendi Esquivel.
Indicó que el compromiso de todos fue trabajar por el respeto entre las diferentes confesiones, “aunque muchas veces las decisiones de las asambleas ejidales nos rebasan; de todos modos, estamos convencidos de que debe haber no sólo tolerancia religiosa, sino fraternidad cristiana y evangélica”.
En el seno de ese organismo estatal se analizó la existencia de sectores de la sociedad, “particularmente legisladores de diversos partidos, que son intolerantes y antirreligiosos, porque persisten en su postura de no permitir mayor libertad religiosa para los ciudadanos y para los ministros de culto”.
Dijo que, por ejemplo, esos grupos o personas no toleran que se puedan cambiar las leyes que les impiden a los grupos religiosos poseer estaciones de radio o de televisión; que se resisten a quitar los impedimentos legales para que puedan ellos difundir su fe “sobre posturas de gobernantes, de partidos o de sus candidatos a puestos públicos que están en contra de nuestro credo”.
“Nos tachan de meternos en lo que no nos compete. Nos amenazan de llevarnos a los tribunales porque dicen que violamos el Estado laico. No quieren abrir las puertas; parecen temerle a la libertad, aunque hablen de democracia”, mencionó dijo Arizmendi Esquivel.
“Quienes dicen que, con mayor libertad religiosa, se viola el Estado laico, no han entendido lo que pedimos ni lo que significa la democrática laicidad. Legisladores: ¡Abran las puertas a la plena libertad religiosa! No somos enemigos del Estado, ni de la sociedad. No ambicionamos poder político o económico. Sólo queremos más libertad, para que haya justicia, democracia y armonía social”, concluyó el obispo de San Cristóbal de Las Casas.

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